Buenas noticias para los defensores de la prórroga de la nuclear de Cofrentes. La decisión del Gobierno de alargar la vida de la central de Almaraz supone en la práctica abrir la veda para que suceda lo mismo con la infraestructura valenciana, tal como vienen reclamando incesantemente los empresarios de la autonomía y el propio Consell de la Generalitat, que temen que el cierre de dicha instalación en 2030 tendría consecuencias muy negativas para la generación eléctrica en la autonomía.
A mediados de julio, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), a propuesta de las eléctricas propietarias de la nuclear extremeña ya dio su visto bueno a esta prórroga y dejó la resolución final al Ejecutivo, que hoy ha optado por situar en 2030 la fecha de cierre de esta central. La previsión inicial es que la clausura del primer reactor se realizara en 2027 y la del segundo, en 2028. En consecuencia, la instalación podrá continuar funcionando entre dos y tres años más. Si esta secuencia temporal se aplicara a Cofrentes, la nuclear valenciana podría alargar su vida, al menos, hasta 2033, dado que lo establecido en este momento es que deje de funcionar en noviembre de 2030, un mes después de que lo haga la tarraconense Ascó I.
Reacción
El empresariado valenciano y el Consell vienen alertando desde octubre de 2024 de que sería un error mantener el calendario de cierre de Cofrentes fijado en 2019, porque las circunstancias han cambiado. Las crisis energéticas por las guerras de Ucrania e Irán han demostrado la dependencia que todavía tiene España del gas para producir electricidad.
Torres de refrigeración de la central nuclear de Cofrentes / Levante-EMV
El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Vicente Lafuente, aseguró el 18 de julio pasado, tras la decisión del CSN, que «somos firmes defensores del desarrollo de las energías renovables y reconocemos el gran avance que se ha producido en los últimos años. Pero también creemos que la transición energética debe hacerse con realismo. A día de hoy, nuestro sistema energético todavía necesita el apoyo de la energía nuclear para asegurar que hogares y empresas dispongan de la energía que necesitan en todo momento. Sin esa garantía resulta mucho más difícil afrontar retos como la electrificación de la industria o la mejora de nuestra competitividad».
La propia presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, pidió el pasado mes de marzo a los países miembros que no cierren las centrales nucleares porque pueden producir electricidad fiable y de bajo coste. Además, no hay que olvidar cuál es la contribución de este tipo de energía al conjunto de generación eléctrica. Tal como publicó este diario, Cofrentes generó el año pasado el 52 % de la energía producida en la Comunitat Valenciana.
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