Después de casi cinco meses desde que la borrasca Therese pasó por Canarias, sus efectos continúan presentes en algunos puntos de la Isla. El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana acordonó este sábado un tramo del paseo que rodea la Charca de Maspalomas a causa del desprendimiento de parte del material que cimienta el muro que conecta con el enclave. Se trata de una medida preventiva para garantizar la seguridad de los viandantes que transitan por el lugar y para evitar que se agrave el deterioro hasta que se concreten las actuaciones que se llevarán a cabo para solventar el asunto.
Examen del muro
El gobierno local ha informado de que pedirá permiso al Cabildo para entrar en la Charca con una barca y analizar el estado de la estructura. Una vez examinada la zona por los técnicos municipales, el Consistorio tomará las medidas oportunas para poner solución a las deficiencias que afectan al que es uno de los espacios turísticos y naturales más importantes del municipio. El mantenimiento del paseo es competencia de la Administración local, pero deben pedir autorización al órgano insular porque para estudiar el área deben acceder a la Reserva Natural Especial de Las Dunas de Maspalomas, que es responsabilidad del Cabildo.
Imagen del estado del muro del paseo de la Charca de Maspalomas. / LP/DLP
Vallado desde el sábado
El Ayuntamiento fue notificado el pasado viernes por varios vecinos de la avenida Oasis sobre el estado en el que se encuentra el muro del paseo. El sábado, la Policía Local se trasladó hasta el lugar y acordonó un tramo de entre 15 y 20 metros de longitud. Sin embargo, el vallado no ocupa la totalidad de la vía y permite que los transeúntes puedan seguir haciendo uso de la misma.
El Consistorio valló un tramo de la vía el pasado sábado tras recibir el aviso de varios vecinos de la zona
Las huellas de Therese
La Charca ya se vio perjudicada por los efectos de Therese cinco meses atrás, cuando el barranco trajo cantidades extraordinarias de agua dulce ocasionadas por las abundantes lluvias. En aquel momento, el aumento de volumen produjo que la laguna conectara directamente con el mar. Por ese motivo, el gobierno local y el Cabildo coordinaron el cierre del canal para devolver el espacio a sus condiciones normales. La actuación buscaba volver a estabilizar el nivel habitual del agua para conseguir la recuperación del ecosistema.

Imagen del vallado ubicado en el paseo de la Charca de Maspalomas. / LP/DLP
Sin embargo, aquella entrada masiva de agua dulce produjo algunos efectos beneficiosos, ya que contribuyó a la oxigenación del entorno, la reducción de especies invasoras como la tilapia y el arrastre de sedimentos acumulados. También permitió la observación de especies que llevaban años sin detectarse en el lugar y gracias a la alternancia de las pleamares y bajamares se produjeron las condiciones ideales para la alimentación de aves. No obstante, la injerencia del temporal ocasionó daños en el muro que limita con el paseo.
Además de su acción sobre la Charca, Therese también causó estragos en otras zonas de San Bartolomé de Tirajana. El muro del paseo que se encuentra junto al Mirador de las Dunas sufrió un gran desprendimiento que obligó al precinto de 10 bungalós de la urbanización Duna Star. El incidente agravó las condiciones de una vía que ya se encontraba en mal estado desde hacía meses, cuando la borrasca Claudia produjo un primer derrumbe a mediados de noviembre de 2025. A día de hoy, este paseo continúa precintado y su acceso continúa cerrado al público. El temporal también derrumbó un muro en playa del Águila a causa de la virulencia de las olas y la comunidad de propietarios presentó una solicitud de licencia de obra al Ayuntamiento para poder repararlo.
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