Leo con atención y respeto las críticas un tanto intransigentes que se alarman ante la idea de que una niña pueda cantar en el Misteri, esas personas iluminadas que se autodenominan guardas custodios de la tradición y del mantenimiento de la pureza de nuestra Festa y que no quieren avanzar hacia la igualdad de género en los tiempos que vivimos. Cumplir la ley no es una moda de una época, es un derecho humano básico que La Festa no puede transgredir.
Voy a intentar exponer unos hechos reales sin acritud, sin entrar en debates antropológicos y otras delicateses, regateando en esta difícil pero a la vez interesante reforma necesaria para nuestra Festa o Misteri. Cambios musicales importantes en la representación del Misteri en los últimos 500 años (solo algunos ejemplos y así de memoria):
- En el siglo XVI, Luis Vich, Bernardino de Ribera y Ginés Pérez compusieron los motetes Flor de Virginal Bellesa, Ans d’entrar en sepultura y la Judiada. Antes, no tenemos referencia de cómo sería la música… Pero hay que recordar que la costumbre era adaptar el texto literario a las músicas que sonaban en esa época y en lugares influyentes .
- Hasta la disolución de la Capilla de Música en 1836, el Misteri se acompañaba con instrumentos, es decir, los motetes de los apóstoles eran acompañado por ministriles, pero también participaban violines y otros instrumentos que variaban según el año. A partir de 1836, y hasta 1924, tocaba un bombardino.
- El cambio o reforma más importante para el tema que nos ocupa: durante el siglo XVII y XVIII era muy normal que participaran castrati. ¿Alguien piensa que no hay más diferencias tímbricas, de coloratura u otro tipo entre la voz de un castrado y un niño que entre un niño y una niña? Estas informaciones aparecen con pelos y señales en una tesis doctoral muy recomendable, con nombres y apellidos de los interpretes históricos y también la retribución económica que percibían hace más de 200 años.
- Además, los preludios y tonales del órgano que hoy encontramos perfectamente integrados en nuestra representación actual son un añadido de Esplá en los años 60, otro cambio importante.
- El cortejo de niños también es una incorporación de Esplá. Algunos cantores mayores de la época de J. Oncina quizá recuerden el Verge (respuesta al Ay, trista vida de la María ) del cortejo cuando se cantaba a dos voces. La segunda voz, composición original de Esplá. Las Maries mudes no cantaron durante siglos, fue hasta hace bien poco.
Yo mismo, en mi etapa de mestre de Capella, y con la autorización del Patronato de 1995, introduje dos estrofas que no se cantaban: la segunda estrofa del Prohomens del segundo acto, que no se cantaba, además del Llevantau’s del Araceli.
Sorprendentemente, hasta en la representación actual se aprecian cambios rítmicos, bastante antimusicales, por cierto, introducidos por el mestre actual, sin ningún rigor ni respeto por la tradición interpretativa, ni por las partituras históricas del Consueta.
Este mismo mestre que opina que la Escolanía de los años 90 estaba desorganizada y funcionaba de forma precaria. Simplemente no es verdad. Con estas declaraciones, falta al respeto y a la memoria viva de distintas promociones de niños, niñas y padres incluidos de esa gloriosa época, y además es un insulto a la inteligencia de los testigos que estuvimos allí.
¿Cómo se atreve a desacreditar el trabajo realizado en más de nueve años en una la escolanía que la integraban más 50 niños y niñas y la califica como precaria? Tuve el honor de dirigir esa Escolanía, además de ser el mestre de la Capella.
Fuimos mi Escolanía y Capella los que conseguimos el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco y durante esos gloriosos años se grabó el primer CD con RTVE. Niños y niñas cantoras como el actual alcalde de Elche, Pablo Ruz, en el papel de Ángel; su jefe de gabinete, Óscar López; la portavoz de Compromís, Esther Díez, el reciente pregonero de Semana Santa, Diego Bonmatí; o los hermanos Javier y Esther Conejos, entre otros muchos niños y niñas ilicitanos e ilicitanas. En ocasiones, más de 60 integrantes con los que, además del Misteri, tuve la satisfacción de participar en distintos conciertos y representaciones, obras completas como el Magnificat de Bach , Réquiem de Fauré siempre con orquesta, fragmentos múltiples del Réquiem de Mozart , o La Pasión según San Mateo, Misa de la Coronación de Mozart, o una selección del Réquiem de Brahms en alemán, entre otras obras de repertorio de espectacular calidad . Compárese con el nivel de repertorio que interpretan en la actualidad.
No se puede enterrar ni borrar el pasado reciente, memoria viva de los últimos 40 años en los que no había tanta tecnología audiovisual, ni presupuesto, pero existen programas de mano, recortes de prensa, radio y televisiones locales que lo pueden acreditar, y refrescar esa falta memoria.
Con esa Escolanía mixta, durante varios años, actuamos en la Semana de la Música Religiosa de Cuenca; el Festival de Teatro de Almagro, en el Corral de Comedias; la Semana de Música Sacra de Segovia; la inauguración tras la restauración del Monasterio de la Valldigna, inauguramos varios auditorios de nuestra Comunidad, actuamos en distintas catedrales, como en Valencia, Madrid y Toledo, con el entonces cardenal primado de España Francisco Álvarez, y hubo otros muchos acontecimientos artísticos e importantes, como el concierto en París, en la sede de la Unesco, unos meses antes de la declaración de Patrimonio de la Humanidad.
En la Escolanía de hace 35 años se han formado solistas nacionales como la maravillosa soprano ilicitana Carmen Muñoz, y otros ahora cantantes profesionales repartidos por toda España.
En cualquier caso, y volviendo al precioso papel que supondrían las niñas en el Misteri, como todo patrimonio vivo, tiene que respirar con los pulmones de su tiempo. Cumplir las leyes de igualdad y derechos humanos. Porque el Misteri es de todos.
¿Tiene sentido que la mitad de la población de Elche, las niñas, solo puedan mirarlo desde los bancos de la basílica?
El Misteri es orgullo de nuestro pueblo, de Elche, y ese orgullo no entiende de género. Porque, además, la tradición no es inmovilismo. La frase de «es que siempre ha sido así» es pura demagogia. ¿Eso desde cuándo? ¿Hasta dónde queremos retroceder? ¿Eliminamos la electricidad y lo interpretamos a capela con velas?
La propia Escolanía de Montserrat, con 700 años de historia, desde 2023 es mixta: véase el vídeo del encendido de la Sagrada Familia. En Londres, Westminster Abbey, con niños y niñas. Ocurrió lo mismo con los niños cantores de Viena. Cambiaron sin perder la esencia. Al contrario: la reforzaron, y mejoraron, porque ahora más gente siente que esa tradición también es suya.
¿Qué le decimos a una niña de ocho años de Elche cuando ve el Misteri? ¿Este es el Patrimonio más importante de tu ciudad… Pero no es para ti?
Si queremos que el Misteri llegue más allá del año 2100, necesitamos que las niñas de hoy crezcan sintiéndolo suyo. Nadie pide cambiar el texto del siglo XV ni la música del Consueta. Yo sueño con que el todo el mundo venga al Misteri y vea un escenario completo de verdad: con niños y niñas.
No se trata de romper. Se trata de sumar. Que dentro de 50 años, una abuela ilicitana le pueda decir a su nieta: «Yo también canté en el Misteri».
Porque un patrimonio que excluye, se queda pequeño. Y el Misteri d’Elx es demasiado grande como para quedarse solo con una parte por culpa del inmovilismo fundamentalista de unos pocos.
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