El exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha analizado la actualidad de la política exterior española en el programa ‘El Cascabel‘, mostrando su «enorme preocupación» por la deriva del Gobierno de Pedro Sánchez. Según Margallo, la gestión actual ha llevado a una situación de «extrema debilidad» y «una enorme soledad en la escena internacional«.
Una política exterior al servicio de intereses personales
Margallo ha sostenido que la política exterior debe ser «una política de Estado al servicio de la nación, no a los intereses concretos y personales del presidente del gobierno». En su opinión, las decisiones erráticas del Ejecutivo responden a la preparación de «una salida» para Pedro Sánchez, probablemente en la «Internacional Socialista«, lo que explicaría algunas de sus alianzas.
A un país no se le respeta si no se respeta a sí mismo»
Esta falta de rumbo, según el exministro, es percibida por otros países, especialmente por Marruecos, que «como siempre, huele la debilidad«. Ha calificado lo ocurrido en Ceuta no como un tema migratorio, sino como «un tema de soberanía» y una «invasión» programada. «A un país no se le respeta si no se respeta a sí mismo», ha sentenciado.
Los migrantes se congregan cerca del paso fronterizo entre Marruecos y el enclave español de Ceuta.
La soledad de España en la escena internacional
El exdirigente popular ha lamentado que España esté «cada vez más sola» en la Unión Europea, recordando su ausencia en reuniones informales clave sobre el futuro de Europa. También ha señalado la «respuesta muy tibia» en la Alianza Atlántica cuando se pidió solidaridad a los socios, lo que, a su juicio, ha contribuido a la percepción de debilidad exterior.
Que te invadan el país y que no haya ninguna responsabilidad resulta muy pintoresco»
García-Margallo también ha criticado que se esté «desaprovechando uno de los mejores activos», en referencia a la Corona, cuyo papel en la diplomacia, especialmente con Marruecos, considera fundamental. Además, ha expresado que le hubiese gustado «una mayor determinación» por parte de su propio partido a la hora de exigir responsabilidades y mostrar empatía con los ciudadanos de Ceuta.
Para el exministro, la situación era «perfectamente previsible» con un gobierno «apoyado en fuerzas que quieren destruir España«. Ha concluido con una dura reflexión sobre la falta de rendición de cuentas: «Que te invadan el país y que no haya ninguna responsabilidad en los servicios, en el gobierno, etcétera, pues resulta muy pintoresco«.

Los migrantes se congregan cerca del paso fronterizo entre Marruecos y el enclave español de Ceuta.











