Las claves
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La Fiscalía General de Dresde abrió este miércoles una investigación por terrorismo tras el hallazgo de un dron cargado de explosivos cerca de una pista del aeropuerto de Leipzig/Halle, uno de los mayores centros logísticos de carga de Europa.
Un trabajador de la terminal descubrió el dron en una zona restringida de carga cerca de la pista sur, en las inmediaciones de un avión de transporte ucraniano del tipo Antonov que estaba allí estacionado, según adelantó el Bild y confirmaron otros medios como el Frankfurter Allgemeine Zeitung.
Del avión no tripulado colgaba un paquete sospechoso. La Policía Federal decidió desplegar un robot de desminado a distancia y los expertos del servicio de desactivación de explosivos retiraron el detonador de lo que definieron como un «dispositivo explosivo desconocido».
Los vuelos quedaron suspendidos y varios aviones, entre ellos algunos de la empresa logística alemana DHL, tuvieron que desviarse a otros aeropuertos, aunque las autoridades aseguraron que no hubo peligro para los pasajeros ni para el personal, y la mayor parte de las operaciones se reanudaron esta misma mañana.
Además de DHL, la aerolínea Antonov Logistics SALIS utiliza Leipzig/Halle como base operativa desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania de febrero de 2022, y varios países de la OTAN lo usan con fines militares en cooperación con la empresa ucraniana.
El embajador de Ucrania en Alemania, Oleksij Makejew, no tardó en señalar a Moscú como autor del ataque en la terminal: «Confío en que las autoridades alemanas determinen ahora los hechos, ¿pero quién más podría ser si no es Rusia?», declaró a Welt TV.
Casi al mismo tiempo que el dron cerca de la pista sur, las autoridades también detectaron en el aire un «objeto volador no identificado», y un avión de carga de DHL colisionó con él antes de verse obligado a realizar una maniobra de urgencia. El avión aterrizó con daños leves en Hanóver.
Los investigadores sospechan que era otro dron. De confirmarse, sería la primera colisión conocida entre un avión comercial y un dron en los últimos años. En mayo de 2024, un Eurofighter chocó con un dron durante el aterrizaje en Manching, Baviera.
En julio del mismo año, un incidente en Leipzig alertó a las autoridades de seguridad. En aquel momento, un paquete de DHL se incendió en el centro logístico de Leipzig. El dispositivo incendiario no había sido detectado en el escaneo previo.
Si el paquete se hubiera incendiado y explotado en el aire, según explicó el entonces presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, Thomas Haldenwang, el avión podría haberse estrellado. «Los restos podrían haber impactado en Alemania incluso contra todas aquellas personas que simpatizan con Putin y su régimen», declaró.
Este miércoles, el ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, convocó una reunión de urgencia para esta noche con los máximos responsables de los servicios de seguridad del país.
Los aeropuertos alemanes se encuentran en alerta máxima tras una cadena de sobrevuelos no autorizados de drones en instalaciones estratégicas, como recintos militares, terminales energéticas, puertos marítimos y empresas de logística.
La Policía Federal señaló que estos sobrevuelos podrían haber sido coordinados por agentes rusos. Los fiscales especializados en extremismo y los agentes antiterroristas asumieron el caso después de que los expertos confirmaran que el dron transportaba carga explosiva.
Un portavoz del Ministerio del Interior alemán reconoció que, por el momento, no se puede establecer ninguna conexión entre esos episodios y el incidente de este martes por la noche, mientras que Rusia ha negado cualquier implicación tanto en los sucesos de 2024 como en los sobrevuelos más recientes.








