¿Se acuerdan de ‘Ted Lasso’? Fue la serie que vino a ayudar a superar la era del covid-19, la que nos animaba a creer en tiempos de completa desconfianza hacia el futuro. Su entrenador de fútbol titular, encarnado por Jason Sudeikis, creador de la serie con Bill Lawrence, Brendan Hunt y Joe Kelly, supo elevar el espíritu con palabras optimistas que pronunciaba, en cierto modo, en busca de su propia paz interior. Estaba en mitad de un divorcio y echaba de menos a su hijo; si se había desplazado de Estados Unidos a Inglaterra, era en parte para tratar de salvar su matrimonio. Muchos quisieron cuidar al cuidador, sobre todo en Estados Unidos, donde ‘Ted Lasso’ fue la serie de ‘streaming’ original más vista de 2023. Ese mismo año logró, además, más nominaciones a los Emmy que cualquier otra comedia, como en 2021 y 2022, cuando fue considerada la mejor del año.
Y eso que aquella tercera temporada era, seamos sinceros, demasiado sentimental incluso para amantes de llorar con la tele. La crítica no la recibió con el mismo entusiasmo. El propio Sudeikis parecía cansado del fenómeno y, durante un tiempo, se planteó revivirlo solo con personajes que no fueran Lasso al frente. Pero ‘spinoffs’ basados en el antiguo capitán Roy Kent (Brett Goldstein), la relaciones públicas Keeley Jones (Juno Temple) o (en versión telenovela) el delantero Dani Rojas (Cristo Fernández, ahora de vuelta en el fútbol profesional en un club de Texas) no tenían tanto potencial como una posibilidad sugerida al final de la tercera temporada: ¿y si Ted Lasso entrenara ahora a chicas?
Las Lady Greyhounds
Al principio de la (inesperada) cuarta temporada de ‘Ted Lasso’ (Apple TV, desde el miércoles, día 5), han pasado dos años desde que Ted volvió a Kansas City para estar más cerca de su hijo Henry (Grant Feely) y recuperar el tiempo perdido. Subgerente en un supermercado, ha empezado a dar muestras de cleptomanía. Quiere autoconvencerse de que esta vida está bien, pero entonces llegan desde Inglaterra sus colegas Keeley (Juno Temple), Rebecca (Hannah Waddingham) y Leslie (Jeremy Swift) para hacerle una propuesta que no puede rechazar: el AFC Richmond va a estrenar equipo femenino (las Lady Greyhounds, quédense con el nombre) y quieren que Ted transmita a las chicas el mismo espíritu que a los chicos.
Nuestro héroe solo necesita un episodio (por suerte, no tan largo como los de la tercera) para meditar su respuesta y convencer a su exmujer Michelle (Andrea Anders) y su hijo para cambiar Kansas por Londres. Allí lo esperan nuevos personajes atractivos, empezando por la dura (solo en apariencia) entrenadora Alice Chilton (Tanya Reynolds, revelación de ‘Sex education’) y, por supuesto, un equipo enteramente nuevo en el que destacan la ambiciosa Gemma (Abbie Hern), la sabia portera Boots (Jude Mack), la tenaz Lizzie (Faye Marsay) y las hermanas defensas Niamh (Aisling Sharkey) y Siobhan (Rex Hayes), creaciones que no deberían tener problema para hacer olvidar a sus análogos masculinos.
Despertar al feminismo
A algunos de aquellos, sea como sea, vamos a verlos aparecer por la serie. Es el caso de Roy Kent, todavía metido (al menos en su cabeza) en una relación con Keeley, que parece más centrada en levantar el nuevo equipo. «Se siente muy orgullosa por estar levantando el proyecto con Hannah», nos explica la propia Juno Temple. «Por supuesto, Keeley es Keeley, así que habrá momentos en que se precipite y haga mal las cosas. Pero si algo he aprendido del personaje, es que una equivocación es algo de lo que se debe aprender, pero no que te deba hundir. Recoges la información y te propones otro objetivo».
Por su parte, Rebecca descubre que, en realidad, igual no es tan feminista como creía, pero no, no se hunde, sino que se pone el objetivo de serlo más y mejor. «A las mujeres se nos educa en la idea de que los hombres son los que mandan», comenta Hannah Waddingham. «Era algo que aceptabas, al menos cuando yo era niña, en los 80. Los chicos hacían unas cosas y las chicas hacían otras. Ellos tenían espadas, nosotras no podíamos practicar deportes. Alice la despierta de todo eso ya al principio de la temporada, lo que avanza que habrá una energía fabulosa entre esas dos personas».
Como viene sucediendo desde finales de la primera temporada, la amistad de Keeley y Rebecca es una cálida constante. «Todavía es raro ver en televisión a dos mujeres que se adoran mutuamente«, nos recuerda Temple. «Y no, no tiene por qué haber siempre celos entre dos de nosotras. Ellas pueden tener sus diferencias, pero siempre acaban acompañándose la una a la otra en los momentos más complicados, o mágicos, o bellos. En la tercera temporada, Keeley le hablaba a Rebecca sobre la filtración de su vídeo sexual porque sabía que no será juzgada por su mejor amiga».
La vida es mejor cuando uno es amable, sin importar si los demás lo son o no. Es más fácil coger el sueño. «David Byrne habla últimamente de cómo la amabilidad es el nuevo punk«, señala Jeremy Swift al lado de sus compañeras y amigas. «Es un término que no vemos como radical, pero hoy en día ciertamente lo es. Y la amabilidad es algo activo, no pasivo. Se trata de luchar hacia delante, no de retroceder».
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