Combatir el calor y las altas temperaturas es una de las principales luchas de muchas familias de puertas para dentro de su hogar en verano. Más si cabe en este, donde el sucesivo paso de olas de calor se combinan con días algo menos sofocantes, que no frescos. Así, no son pocas las casas que se convierten en auténticos hornos que no encuentran refresco ni siquiera durante la madrugada.
Quien puede tira de aire acondicionado, aunque siempre es conveniente tener en cuenta las recomendaciones de los expertos para no perjudicar la propia salud como, por ejemplo, que el aire frío te golpee directamente, especialmente a las personas mayores. Con todo, con los termómetros al rojo vivo, no extraña que más de un negocio esté rompiendo su cifra de ventas con hasta un 25% más que otros años.
Sin embargo, no todo el mundo puede permitirse instalar un aire acondicionado y muchas familias tienen que optar por adquirir ventiladores de pie o de techo. A favor, su consumo es menor; en contra, más que enfríar estancias, ayuda a disminuir la sensación térmica de las personas. Por ese motivo, es clave utilizarlos correctamente para conseguir el efecto deseado y, según un experto, conseguir además un ahorro extra en la factura de la luz.
El modo del ventilador
Un ingeniero bajo el seudónimo de @ingenieroatleta ha utilizado la red social X para explicar la importancia de elegir bien el modo del ventilador techo durante el verano. Su síntesis es clara: «Puede suponer entre 30 y 80 euros de ahorro al mes».
Lo fundamental, explica este experto, es entender la diferencia entre el giro horario y antihorario de las aspas que, en el caso de tener además aire acondicionado, permite optimizar el confort térmico. El antihorario, dice, «empuja el aire hacia abajo», no haciendo que baje la temperatura del aire, pero sí «la que tú sientes». Por eso, «te deja subir el aire acondicionado 2 o 3 grados sin perder confort». «Es el modo verano», resume.
Ventilador de techo de madera. / Faro Barcelona
En cambio el giro de las aspas en el sentidos de las agujas del reloj recoge el calor acumulado arriba y lo precipita por las paredes. «Aprovecha el calor que ya has pagado y se te queda en el techo. Es el modo de invierno y el que casi nadie ha activado nunca».
¿Cómo cambiarlo? «Mira el lateral del motor. Hay un interruptor pequeño. En modelos con mando o app, busca reverse, ‘invertir giro’ o verano/invierno», explica @ingenieroatleta.
Un ahorro de hasta 80 euros al mes
Pero ¿cuál es la clave de elegir el modo correcto? El bolsillo lo nota. «El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) calcula que el movimiento del aire genera una sensación de 3 a 5 grados menos, con un consumo eléctrico muy bajo. La OCU sitúa el aire entre 24 y 26 grados; cada grado por debajo dispara el consumo entre un 6% y un 8%. Ponerlo a 24 en vez de a 21 implica más de 60 euros de ahorro en un verano», desglosa.
«Dejar encendido el ventilador sin nadie dentro no mantiene el cuarto fresco. Solo añade consumo; enfría personas, no espacios»
Y apunta a una «jugada que casi nadie hace»: «Endesa estima que sustituir el aire por el ventilador en los momentos de menor carga térmica (primeras horas de la mañana, noches templadas) puede suponer entre 30 y 80€ de ahorro al mes. No es elegir uno u otro. Es saber en qué momento del día toca cada uno».

Una mujer mete una moneda en una hucha / Shutterstock
Concluye con un consejo útil. Si no estás en casa, mejor apaga el ventilador: «Dejarlo encendido sin nadie dentro no mantiene el cuarto fresco. Solo añade consumo. Enfría personas, no espacios».















