Con la llegada del calor y las noches tropicales, una de las mayores preocupaciones de los hogares españoles es el incremento en la factura de la luz. El uso continuado de aparatos de climatización, como el aire acondicionado o los ventiladores, genera dudas sobre su impacto en el bolsillo. Sin embargo, un electricista ha decidido arrojar luz sobre este asunto, demostrando que no siempre es tan caro como parece.
El experto Sergio Llorente, con más de 30 años de experiencia en soluciones eléctricas, ha realizado un sencillo cálculo para determinar cuánto cuesta realmente mantener un ventilador encendido durante toda la noche. El análisis, pensado para un público general, busca desmitificar el gasto asociado a este aparato tan común en los hogares durante el verano.
El cálculo que desmonta el mito
Para su demostración, Llorente ha utilizado un ventilador estándar de 50 vatios funcionando a velocidad media. Con la ayuda de una pinza de potencia, un dispositivo que mide el consumo en tiempo real, ha registrado que el aparato demanda 0,021 kilovatios (kW) de potencia. Este dato es el punto de partida para calcular el gasto durante una noche de descanso.
El siguiente paso es multiplicar esa potencia por el tiempo de uso. Considerando una media de 8 horas de sueño, el consumo total por noche asciende a 0,168 kilovatios hora (kWh). Esta es la cantidad de energía que el ventilador necesita para funcionar mientras dormimos.
Sergio Llorente durante el video
Menos de un euro al mes
La cifra final depende del precio de la electricidad. Tomando como referencia una tarifa estándar de unos 0,15 euros por kWh, el coste de usar el ventilador durante ocho horas es de aproximadamente 2 céntimos de euro por noche. Este cálculo desvela un gasto mínimo que contrasta con la creencia popular de que los aparatos eléctricos disparan la factura.
Te cuesta menos que una botella de agua»
Electricista
Extrapolando este dato a un mes completo, el coste de dormir fresco se sitúa por debajo del euro. Como señala el propio Llorente de forma gráfica, el gasto es mínimo: «Te cuesta menos que una botella de agua». Esta comparación pone en perspectiva lo asequible que resulta buscar alivio para el calor nocturno.

Por ello, el experto anima a los ciudadanos a no renunciar al confort por miedo a la factura. «Enciéndelo sin miedo y duerme fresquito este verano», aconseja, subrayando que el bienestar durante las olas de calor no tiene por qué estar reñido con el ahorro.












