La multinacional española de defensa Indra está explorando otros emplazamientos además de Asturias para instalar una tercera fábrica de vehículos blindados en el norte de España, una vez que acaba de anunciar su elección del municipio de As Pontes (La Coruña) para una segunda planta y habiéndose cumplido ya un año desde que adquirió el Tallerón de Gijón. Si bien fuentes de la compañía aseguraron a este periódico que no se dan por cerradas las negociaciones para comprar el taller de Duro Felguera en Barros (Langreo), Indra tampoco descarta «otras opciones». La que más fuerza está cogiendo es León, donde varias administraciones locales (la mayoría gobernadas por el PSOE) llevan meses movilizándose para captar la inversión en caso de que la posibilidad de Langreo desencarrile definitivamente.
El pasado mayo, el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel (PSOE), ofreció oficialmente a Indra los polígonos industriales de Bembibre y El Bayo (Cubillos del Sil) como posibles ubicaciones. En el primer caso, según informaron medios locales, la propuesta se centró en el Parque Industrial del Bierzo Alto, que dispone de más de 100.000 metros cuadrados de suelo industrial.
Conforme avanzaron las semanas, más instituciones leonesas lanzaron iniciativas en el mismo sentido. En junio, los alcaldes de la zona del Bierzo Alto respaldaron la propuesta del Ayuntamiento de Bembibre (PSOE) para solicitar al Gobierno de Pedro Sánchez que Indra considerase la implantación de la fábrica en la comarca. Los municipios defendieron que El Bierzo reúne disponibilidad inmediata de suelo, buenas comunicaciones y una necesidad de reindustrialización tras el cierre de la minería y la pérdida de actividad industrial. Una situación idéntica a la que viven las Cuencas asturianas, que también ven en el sector de la defensa y en los planes de Indra una oportunidad única de revitalización económica.
La alcaldesa de Bembibre, Silvia Cao, reclamó recientemente una mayor implicación de la Junta de Castilla y León (PP) para impulsar la candidatura berciana después de conocerse las gestiones de la Xunta de Galicia (PP) para captar el proyecto de Indra a As Pontes, como finalmente ha sido.
Y a finales de junio, el pleno del Ayuntamiento de León (PSOE) aprobó por unanimidad una moción impulsada por la Unión del Pueblo Leonés (UPL) para que la ciudad se haga con la tercera factoría de blindados. La moción considera la ciudad leonesa como un emplazamiento «idóneo» y «altamente competitivo» para la inversión que proyecta la multinacional.
En el comunicado del pasado jueves en el que informaba de la adquisición de los terrenos de As Pontes, Indra señalaba que, además de estas instalaciones gallegas y del Tallerón de Gijón, estaba prevista «la incorporación de una tercera planta en el corredor norte aún en proceso de selección». Según los planes industriales de Indra, el llamado «corredor norte» está formado por las siguientes comunidades: Asturias, Galicia, Castilla y León, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón y Cataluña.
Mientras tanto, el proyecto de As Pontes ya cuenta con plazos aproximados. El alcalde del municipio, Valentín González Formoso (PSOE), aseguró a «La Opinión de A Coruña» –del mismo grupo editor que LA NUEVA ESPAÑA– que está previsto que Indra tome posesión de las instalaciones (anteriormente propiedad de Hierros Añón) «en septiembre» y que la fábrica «empiece a producir ya a finales de este año o, como mucho, a principios de 2027». «La nave adquirida ya está preparada para empezar», señaló el regidor pontés.
Las instalaciones, situadas en el polígono de Penapurreira, tienen una extensión de 50.000 metros cuadrados, de los que 15.000 están construidos. Indra prevé invertir unos 18 millones de euros en la nueva planta y generar entre 70 y 120 empleos directos de alta cualificación.
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