La llegada a Ceuta de más de 60.000 migrantes de manera irregular provocó el inmediato cierre de los comercios y de toda la actividad económica de la ciudad autónoma. El impacto de “todo cerrado” durante dos jornadas y las derivadas de esta crisis migratoria -visitas canceladas y salidas de residentes a la Península- es otra de las respuestas que esperan los ciudadanos que llegue del Gobierno.
Pedro Sánchez, en su visita este viernes, avanzó que el Ejecutivo está estudiando «qué políticas habilitar» para compensar a los comercios porque el presidente de la ciudad le había pedido una revisión de la situación también desde esa mirada. Y se empezó a recabar datos para determinar el número de comercios afectados y, en base a ello, establecer una serie de ayudas a estos empresarios ante la imposibilidad de abrir sus comercios afectados por la crisis migratoria. Por el momento no han trascendido más detalles.
Feriantes
No solo se mira al Gobierno central también hay quien dirige sus ojos al Ayuntamiento. Ceuta empezaba este sábado 1 de agosto sus fiestas. La ciudad se ha quedado con el alumbrado preparado, pero sin encender. Igual que los feriantes que llegaron durante la semana y empezaron a montar los puestos y las atracciones y, con las mismas y sin abrir la taquilla, han vuelto a empaquetar todo y sentado “a la sombra a esperar” hasta coger el ferry devuelta a Algeciras. Un regreso que no se espera antes del lunes.
Feriantes con los que ha hablado EL PERIÓDICO estimaban en unos “4.000 euros” el impacto que tendrá para ellos esta situación tanto por el género perdido, por los costes no recuperados como por las dudas que tienen a que el Ayuntamiento les abone – como aseguran que le han prometido- el coste del ferry de regreso.
La cancelación de la feria de Ceuta que se conoció el viernes por la mañana molestó también a los ceutíes tanto por el impacto social – es la semana grande de la ciudad- como por el económico para los comercios de servicios. Son días en los que la ciudad está más concurrida y, tras los sucesos de estos días ha ocurrido el efecto contrario. “Me llamaban solo para cancelar reservas y, ¿ahora qué hago con el género al que no le puedo dar salida?”, comentaba el dueño de un restaurante ceutí.
En el coste para la ciudad también hay quien ya suma el impacto reputacional. «Nos conocen más que a los del mundial», apuntaba un ceutí tras comentar la cantidad de periodistas internacionales que han llegado estos días a la ciudad autónoma. Medios de comunicación de casi todos los países europeos e internacionales, además de los nacionales, se han congregado en Ceuta para narrar esta última crisis migratoria.
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