De contribuir al giro a la izquierda en el Ayuntamiento de Alicante en 2015 a alinearse con la derecha latinoamericana más conservadora. Es el cambio que ha protagonizado Julia Angulo, que fue concejala de Guanyar entre 2015 y 2019, ostentando principalmente la cartera de Cooperación hasta que en 2017 su grupo municipal, Guanyar, abandonó el ejecutivo local.
Actualmente, Angulo no solo ha cambiado el país en el que desarrolla su actividad política, sino que también ha variado el espectro ideológico. La ecuatoriana regresó a su tierra y ahora opta a ser nombrada prefecta de Esmeraldas, región costera del noroeste. Así lo ha anunciado en redes sociales y se han hecho eco los medios ecuatorianos, que no olvidan las cuestiones pendientes que Angulo tiene con la justicia y que podrían condicionar las elecciones, previstas para el 29 de noviembre.
Recorrido
Angulo fue concejala con Guanyar, grupo municipal dominado por Esquerra Unida, organización de la que formaba parte. Su paso por el Ayuntamiento es recordado, entre otros episodios, por la visita institucional del entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa, uno de los referentes internacionales de la izquierda en la pasada década. Angulo llegó a ser una de sus máximas colaboradoras en Europa, aunque posteriormente se sumó a las tesis inculpatorias contra su expresidente, que acabó siendo condenado por un delito de cohecho mientras sus simpatizantes apelaban al lawfare.
Quien fuera edil en Alicante acabó señalando a Correa por “persecución” e incluso fue acusada de revelar mensajes privados con el expresidente, alineándose con Fernando Balda, otro antiguo compañero de Correa que contribuyó a su señalamiento con la ayuda de diputados de Vox, quienes aprovecharon este escenario para destacar los vínculos entre el expresidente ecuatoriano y Podemos.
Julia Angulo junto al referente de Guanyar en el Ayuntamiento, Miguel Ángel Pavón. / Rafa Arjones
En el currículum oficial de Angulo figura su paso por el Ayuntamiento de Alicante, aunque solo señala que fue “servidora pública – concejala” en 2019, omitiendo los años anteriores. También consta su etapa como “coordinadora primera acogida” en Cruz Roja hasta 2020 y ya en Ecuador como “subgerente de Gestión Social y Articulación Territorial” y “gerente de Fortalecimiento y Banca Banecuador”, la entidad bancaria pública del país, entre 2022 y 2024. Estos últimos fueron los años de transición entre la presidencia de Guillermo Lasso, predecesor del presidente actual, Daniel Noboa, histórico opositor de Correa y vinculado al espectro conservador.
En marzo de 2025 alcanzó su cargo como secretaria de Gestión y Desarrollo de Pueblos y Nacionalidades, en el que aún permanece y desde el que se define como “ministra”, aunque los medios la identifican como “viceministra”, ya que el cargo está actualmente ligado al Ministerio de Trabajo. Según la memoria detallada en su portal web, la “misión” de este departamento es “formular y coordinar políticas públicas con enfoque plurinacional e intercultural dirigidas a los pueblos y nacionalidades del Ecuador”. Marcos Criado, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Extremadura, antiguo docente de la Universidad de Alicante y asesor de partidos y entidades públicas en América Latina, explica que, a través de esta secretaría, “se otorga personalidad jurídica a asociaciones de pueblos indígenas y afrodescendientes” y Noboa “mantiene contacto con territorios alejados de los centros económicos, Quito y Guayaquil, a través de Angulo”.
Nuevo reto
Ahora la exconcejala da un nuevo paso y quiere convertirse en la presidenta de la prefectura de Esmeraldas. Se trata de un cargo equivalente a presidir una diputación provincial, aunque con un rango superior al de España si se tiene en cuenta que en Ecuador no existen las comunidades autónomas y por encima del ámbito del prefecto solo está el nacional.
La propia Angulo se ha encargado de difundir esta intención por redes sociales. Cogería el testigo de Roberta Zambrano, que ha ejercido este cargo durante dos mandatos, en los últimos ocho años, y en el último ha estado al servicio de Acción Democrática Nacional (ADN), el partido de Noboa. Zambrano aspirará, según la prensa del país, a la alcaldía de Esmeraldas, el cantón que da nombre a la Prefectura y que actualmente gobierna Vicko Villacís, quien accedió al cargo con el apoyo del correísmo.

Julia Angulo en la actualidad. / INFORMACIÓN
Sin embargo, Angulo cuenta con un obstáculo que podría dificultarle el objetivo. Se trata de la causa que tiene pendiente por presunto “peculado”, un término que se refiere al hecho de que un cargo público se apropie o desvíe fondos a objetivos diferentes de los previstos. En este caso, la exconcejala se enfrenta a un proceso judicial por una subvención con fondos europeos inicialmente prevista para mejorar la gestión en bosques tropicales y que no se habría aplicado correctamente, desviándose los fondos para otros fines, según sospecha la justicia ecuatoriana. Uno de estos fines, según el periódico Expreso, sería “la concesión de un préstamo de tipo personal”. En total hay cuatro imputados por esta trama, entre los que están Arturo Angulo, hermano de la exconcejala; y Patxi Andoni Mackle, su marido. La judicialización del caso lleva siete años de retraso.
Contexto electoral
El ambiente que rodea las elecciones del 29 de noviembre no solo está enrarecido por este caso. Los comicios a provincias, ayuntamientos y entidades rurales estaban previstos para febrero, pero el ejecutivo de Noboa decidió adelantarlos en un momento en el que diferentes causas judiciales afectan a candidatos opositores, que denuncian que con esta anticipación no tendrán tiempo a que se resuelvan sus recursos y algunos podrían verse obligados a presentarse a través de siglas improvisadas. A su vez, alcaldes opositores sufren procesos judiciales discutidos desde el correísmo. Por ejemplo, el de Guayaquil está en prisión provisional y el de Esmeraldas está acusado de blanqueo.
En este contexto Angulo mantiene su identificación con Noboa. Un cambio, el del correísmo al noboísmo, que Marcos Criado considera “extraño”. Cabe recordar que el presidente de Ecuador está en sintonía los dirigentes políticos neoliberales, en muchos casos identificados con la extrema derecha, y que “su agenda se centra fundamentalmente en la seguridad, en el trabajo identitario nacional y en la búsqueda constante del apoyo de Trump”.
Respecto a la apuesta de Angulo de pasar de una Secretaría con rango casi ministerial a presidir una provincia, el mismo experto interpreta que “no tiene por qué ser un paso atrás”, ya que “desde una Secretaría el trabajo se supedita al del presidente, mientras que en una prefectura existe la capacidad de generar una base electoral propia y más autonomía, por lo que puede ser una apuesta de futuro”.
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