Francia busca volver a la normalidad tras varias semanas de incendios que han quemado más de 117.000 hectáreas desde el inicio de la temporada. Un récord para el país que los expertos ya vaticinan que no quedará ahí, ya que se esperan nuevas olas de calor en lo que queda de verano.
Ante el control de la situación, la prefectura de Gironda anunció a 84.000 residentes de nueve municipios la posibilidad de regresar a sus hogares, al igual que la reapertura de la autopista A63 que permanecía cerrada en ambos sentidos desde el pasado jueves.
Los primeros municipios en recobrar la normalidad este jueves fueron; Mios, Le Barp, Cestas, Saint-Jean d’Illac, Martignas-sur-Jalle, Saint-Médard-en-Jalles, Saint-Aubin-du-Médoc, Salaunes y Sainte-Hélène. Sin embargo, quedan otros, como Cap Ferret, Arés o Andernos-les-Bains, donde todavía no está permitido el acceso. “No sabemos cuando podremos volver. Afortunadamente, nuestra casa es vacacional, pero hay muchas personas que residen en la zona todo el año y necesitan una solución lo antes posible”, explica Anne para EL PERIÓDICO, una grenoblesa que fue evacuada el jueves pasado mientras disfrutaba de unas vacaciones en familia, y desde entonces no ha podido volver a su residencia.
Pese a la mejoría, las autoridades mantienen un amplio despliegue de dotaciones de emergencias sobre la región, ante el repunte de las temperaturas. Este jueves, los termómetros han rozado los 35 grados, y se espera que el domingo aumenten ligeramente. “La situación sigue siendo compleja” advirtieron las autoridades, recordando que el miércoles se registraron 26 incendios que se propagaron con gran rapidez e intensidad. Además, algunos medios franceses presentes en la región de Gironde, informaron este jueves que dos incendios se reavivaron cerca de Blagon, obligando a varios aviones Dash a realizar varios vuelos y arrojar agua sobre la zona.
231 bomberos heridos
En total, 231 bomberos han resultado heridos en Gironda desde el inicio del incendio, según informó la prefectura en su informe de situación.
Los recursos desplegados siguen siendo considerables; 3.300 bomberos permanecen en el terreno, junto con 1.500 militares y 1.250 miembros de las fuerzas de seguridad interna. Además, de las 24 aeronaves desplegadas y 7 cañones de agua, utilizados para enfriar el terreno y reducir el riesgo de que las llamas vuelvan a propagarse.
275 detenciones por los incendios
El ministro del Interior, Laurent Núñez, aseguró que «el 70% de los casos, los incendios actuales son provocados«. Según explicó, desde el comienzo de la temporada las fuerzas de seguridad han practicado 275 detenciones relacionadas con incendios forestales. De ellas, 31 personas han sido imputadas e ingresadas en prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.










