Lo que parecía un sueño imposible, que Fran Guerra renunciase a jugar con La Laguna Tenerife en la ACB y en Eurocup para bajar a la Primera FEB, finalmente se cumplió. El hijo pródigo retorna a su Isla, para jugar en el Granca, tras siete temporadas enarbolando la elástica aurinegra.
Hace dos semanas el CB Gran Canaria intentó aprovechar el interés del CB Canarias por reencontrar a Nico Brussino con Jaka Lakovic, y se pusieron encima de la mesa los nombres de prácticamente todos los nacionales de la entidad canarista como posibles monedas de cambio, entre los que figuraba el nombre del interior grancanario, sin embargo, la respuesta desde la isla vecina fue clara: Fran Guerra no está en venta. Y de hecho, como reconocía recientemente Aniano Cabrera en una entrevista en EL DÍA, el club «ejecutó la cláusula de ampliación» para mantener al jugador en su plantel. El propio presidente de La Laguna Tenerife, dejaba entonces abierta la puerta a una posible salida del jugador siempre y cuando el Granca abonase la cláusula de salida del jugador, deslizando que había sospechas de que el jugador podía estar negociando a sus espaldas una posible salida.
Una circunstancia anómala
Que un club de Primera FEB abone una cláusula de salida a otro de ACB no es nada habitual, aunque si eres el Granca y posees el presupuesto más alto de la historia de la categoría, el dinero pasa a no ser un problema. Aunque faltaba la parte más complicada, convencer a Guerra de renunciar prácticamente a todas sus opciones de ser convocado por la absoluta y bajar un peldaño para competir en el infierno de plata.
Ahí es donde se ha hecho valer la figura de Francesc Solana y su capacidad para convertir en realidad los sueños. Más allá del contrato que se le haya puesto encima de la mesa al interior canario, que será al igual que el de sus compañeros de plantilla, más propio de la ACB que de la Primera FEB, también ha jugado a favor de su sorprendente decisión final, la vertiente emotiva. Por un lado, volver a su Isla para reconciliarse con la marea amarilla, depués de ser una de las bestias negras del Granca durante estas siete últimas campañas, y por otro lado, el tener la oportunidad de jugar codo con codo con uno de sus mejores amigos, Christian Díaz.
La marcha de Vidorreta y el fichaje de Happ
Aunque parezca baladí, también es reseñable la marcha de Txus Vidorreta al Unicaja y la llegada de Jaka Lakovic al banquillo aurinegro. El técnico bilbaino ha sido uno de sus máximos valedores y el hombre que le abrió las puertas de la selección, convirtiéndole en uno de los mejores pívots nacionales de la ACB. La nueva era con el esloveno le obligaba a partir de cero y más tras el fichaje de Ethan Happ, llamado a ser el primero en la rotación para el nuevo técnico. Además, las dudas sobre el estado físico de Gio Shermadini, le colocaban en un limbo sobre su posible rol esta temporada, que en caso de que el georgiano esté en buenas condiciones para jugar, dejaría a Fran Guerra como el tercer pívot en la rotación.
El Granca, por el contrario, le presenta un proyecto que quiere ser ambicioso, en el que él sería el fichaje estrella de los amarillos, en una categoría en la que no tendrá la exigencia física del Canarias, que juega en ACB y en Europa, lo que se añade a que físicamente el grancanario no está en condiciones de jugar más de 20 minutos por partido, debido a los problemas crónicos que arrastra en sus tobillos y que han mermado su rendimiento en el último año y medio, por lo que se prevé la llegada de un quinto interior, que podría ser John Shurna. Si finalmente se completa el plan de Solana, se contaría con el Padre John, como un especialista en el 6.75, ya que analizando la plantilla de los insulares, a falta de oficializarse los últimos fichajes, sólo Joe Cremo tendría la condición de francotirador. Además, en el staff técnico claretiano se contempla la opción de recurrir a Pierre Pelos en el cinco, en el caso de que Fran Guerra no pueda en un momento dado jugar por problemas físicos.
Además la llegada de Shurna le permitiría despedirse como le corresponde a una gran leyenda del club y a pesar de los problemas físicos que acarrea en los últimos años, es claro que sigue siendo un seguro de vida en el triple.
El tren de la selección
Volviendo a Fran Guerra y otro de los hándicaps para no bajar de categoría, estaría el de ser elegible por Chus Mateo para jugar con la absoluta. Sin embargo, parece que ese tren ya ha pasado para él y que no parece entrar en los planes del técnico madrileño, por lo que jugar en Primera FEB no reduciría sus opciones de ser internacional, además, en las ventanas no sería la primera vez que se convocan jugadores de la categoría de plata.
Con la incorporación de Fran Guerra al proyecto claretiano, junto a la de Juan Rubio, que también está cerrada y se anunciará en breve, el Granca tiene perfectamente cubiertos los cuatro cupos necesarios, es más, contando al capitán Miqui Salvó, son cinco fichas nacionales con las que cuenta Bruno Savignani, de cara a lograr el objetivo irrenunciable del ascenso a la Liga Endesa.
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