Se está gestando una tormenta perfecta en el Pacífico. Mientras los mercados siguen preparándose para la crisis energética provocada por la guerra entre Irán y Estados Unidos —con el petróleo volviendo a situarse por encima de los 90 dólares el barril— el regreso del fenómeno meteorológico conocido como El Niño también amenaza con empujar al alza los precios. Los analistas advierten que la vuelta de El Niño amenaza con encarecer productos básicos de la cesta de la compra. Entre ellos, algunos integrantes usales de la mesa del desayuno como el cacao, el azúcar, el café, el trigo o incluso la soja.
El ingrediente clave del chocolate se dispara un 78%
La víctima perfecta de este acontecimiento climático es, sin duda, el chocolate. Los futuros del cacao acumulan un alza del 78% desde el mes de mayo, lo que implica un salto de 3.218 dólares por tonelada métrica a los 5.737 dólares, según el mercado de futuros estadounidense.
Los temores a una destrucción de las cosechas en Costa de Marfil, el principal productor de África Occidental, están provocando una subida de los precios, ya que los fabricantes de chocolate tratan de adelantarse en los pedidos para evitar una posible escasez. Este repunte de precios, según alertan los analistas, podría llegar al consumidor.
Un trabajador prepara un café con leche. / EUROPA PRESS / Europa Press
El café podría encarecerse un 7%
Algo similar ocurre con el café de la variedad arábica. La bebida más apreciada en el desayuno ha registrado una subida del 30% en apenas un mes, según los futuros que cotizan en Nueva York. ¿Cómo se traduce esto en los estantes de los supermercados? La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que un aumento del 1% en los precios del café en grano hace que los precios minoristas del café suben un 0,24%.
La metodología de la FAO para la Unión Europea sugiere que el café podría subir hasta un 7% en los supermercados, aunque los precios podrían tardar hasta un año y medio en reflejarse en la caja y dependerá de cuánto tiempo se mantengan altos.
Este fenómeno meteorológico, que hace referencia al calentamiento del océano Pacífico, fue bautizado como El Niño haciendo referencia al Niño Jesús después de que unos pescadores peruanos observaron el fenómeno durante las Navidades del siglo XVII. El banco de inversión Goldman Sachs es uno de los bancos de inversión que prevén la llegada de un “súper” El Niño este verano.
David Rees, director de economía global de la gestora Schroders, advierte que el fenómeno meteorológico podría dejarse sentir en algunas materias primas y empujar al alza la inflación. “Un episodio de El Niño muy intenso implicaría que los precios mundiales de los alimentos se duplicaran con respecto a los niveles actuales a lo largo del próximo año aproximadamente”, estima Rees.
Los efectos van más allá de los miembros más dulces de la cocina. Los estrategas de Goldman Sachs estiman que episodios de calor podrían generar problemas en las cosechas de maíz en regiones de Estados Unidos o China, el arroz en India o China, o los cultivos de soja en partes de Brasil y Estados Unidos.
Manuel Pinto, analista jefe de XTB, añade que estos productos agrícolas ya estaban bajo presión por el cierre del estrecho de Ormuz, una franja marítima responsable del tránsito de todo desde el petróleo hasta materias primas clave. La arteria es clave en el transporte del principal ingrediente del chocolate hacia África Occidental, la región productora del 70% de la oferta mundial. “El cacao continúa viéndose afectado por la interrupción de parte del tráfico marítimo y las dificultades logísticas para el suministro de fertilizantes hacia África Occidental”, explica. “A ello se suman los efectos de El Niño sobre las cosechas”.
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