Segundo test de pretemporada para el Elche, con minutos para las piernas de los futbolistas franjiverdes y poco que llevarse a la boca, más allá del dominio que ejerció el conjunto dirigido por Martín Anselmi ante el Johor malayo durante la mayoría del duelo, exceptuando el tramo final del primer periodo, en el que estuvo sometido por su oponente y cerca de encajar gol.
El duelo acabó sin goles porque al Elche le faltan delanteros y porque estuvo bastante más espeso que en la cita inaugural del verano contra el Kaizer Chiefs, con menos chispa en la presión y sin acierto a balón parado. Sin caras nuevas todavía en la plantilla, Anselmi apostó por un once en el que volvió a dar a Redondo un rol en el eje de la zaga e incluyó a cuatro canteranos: David Hernández, Herraiz, Ali y Umaru.
Fueron baja Dituro, sin forzar tras las molestias que arrastra en el hombro del primer choque de pretemporada, Tete Morente, Pedro Bigas, Yago, Adam y Owen Bosch, que vieron el encuentro junto a Josan, recién recuperado para la causa. Ali tomó el mando de las operaciones y fue el franjiverde más destacado del día, además de al que Anselmi otorgó mayor cantidad de minutos, ya que no se marchó del césped del Camilo Cano de La Nucia hasta el 84.
El hispanomarroquí fue el más activo en el arranque, con un primer intento en disparo cruzado a los tres minutos que repelió bien el cancerbero del Johor. El futbolista cedido al Mirandés durante la segunda vuelta de la pasada campaña lo probó en otras dos ocasiones durante la primera media hora, ambas frustradas, sin encontrar la meta rival, su objetivo. El Elche dominaba posicionalmente a su rival y le tenía enjaulado en su área, pero no era capaz de poner en serios apuros a Zubiaurre.
Hasta la llegada de la pausa de hidratación. Algo cambió en el parón, pues hasta el descanso los malayos dominaron a su antojo a los ilicitanos. Fue la única nota preocupante del Elche en La Nucia. El larguero negó el tanto a Arribas, por fortuna para Iturbe, que se mantuvo bajo palos durante el duelo completo ante la ausencia de Dituro y de Owen. Además, a los asiáticos les anularon un gol y apretaron el área franjiverde, aunque sin materializar dicho dominio.
Para la segunda mitad, Anselmi contemporizó sus cambios. De entrada hizo cuatro, entre ellos un Martim Neto que pasó a ser el mejor compañero de andanzas de Ali, que se fue apagando con la carga de minutos en las piernas. A la hora de duelo metió otro carrusel de cuatro sustituciones y para los instantes finales dejó dos. El chileno Cepeda también pudo jugar bastante y, aunque probó fortuna con alguna jugada marca de la casa, no pudo romper el resultado inicial.
Lo que tuvo claro el Elche, tras el mal rato pasado justo antes de pasar por vestuarios, es que no podía conceder espacios ni oportunidades al Johor. Cerró bien líneas, no cometió errores y trató de encontrar alguna grieta en la defensa malaya, bien plantada en torno a Zubiaurre. No hubo modo de lograrlo, con un par de arreones de Nordin, gol anulado incluido, como intentos más próximos a cambiar el resultado del marcador.
Once titular elegido por Anselmi para el partido contra el Johor / ECF
En los compases finales, los franjiverdes pidieron con ahínco un penalti sobre Barzic, que se llevó un golpe en una acción de estrategia. Nada señaló el árbitro, más allá de esperar a un breve descuento para enviar a los dos equipos a las casetas con un justo empate como marcador final. No hay reparto de puntos, sí de méritos. El Elche dio la sensación de terminar contento por seguir con su progresión y el Johor por rascar unas tablas ante un Primera de España.
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