La derrota de Argentina frente a España en la final del Mundial marcó el final de una era para la Albiceleste. El primer ejemplo de ello es Nicolás Otamendi, quien confirmó este jueves a través de las redes sociales que pone fin a su etapa como internacional argentino.
El veterano defensor, uno de los líderes del vestuario durante la última década, explicó que la final perdida será su último partido con la camiseta de la selección y compartió una emotiva carta de despedida en la que agradeció el apoyo recibido durante toda su carrera.
En el inicio de su mensaje, Otamendi reconoció la dificultad del momento: «Hoy me toca escribir las palabras más difíciles de toda mi carrera». «Soñé de muy chico vestir la camiseta de la Selección Argentina. Fue el privilegio más grande que me dio el fútbol. La defendí con el alma, con orgullo y con la responsabilidad de saber lo que significa para millones de argentinos», agregó.
También hizo referencia a la final perdida, asegurando que, pese al desenlace, se marcha orgulloso del esfuerzo del equipo: «El destino quiso que mi último partido fuera una final del mundo. No fue el resultado que queríamos, pero me voy con la cabeza en alto. Sé que este grupo lo intentó hasta el último segundo».
Asimismo, Otamendi afirmó que deja la selección con la conciencia tranquila por haberlo dado todo en cada convocatoria: «Me despido con la tranquilidad de haberlo dejado todo. Nunca me guardé una gota de esfuerzo, nunca dejé de creer y nunca dejé de sentir esta camiseta como el mayor honor de mi vida».
El defensor también dedicó unas palabras a la afición argentina. «Gracias al hincha argentino. Gracias por el amor incondicional, por cada bandera, por cada canción, por acompañarnos en los buenos momentos y, sobre todo, en los más difíciles. Ustedes hicieron que cada vez que sonara el himno sintiéramos que no éramos once jugadores, sino millones defendiendo un mismo sueño», afirmó.
En su despedida tampoco olvidó el papel de su familia durante toda su carrera: «Gracias a mi familia. Fueron mi refugio en cada caída y mi fuerza en cada desafío. Soportaron las distancias, las ausencias, las lágrimas y las frustraciones. Este camino jamás lo recorrí solo; cada paso lo dimos juntos.»
Además, dejó un mensaje de ánimo para las nuevas generaciones que seguirán representando a Argentina. «Y a los que hoy siguen vistiendo esta camiseta, les quiero decir algo de corazón: nunca dejen de creer. Habrá golpes que parecerán imposibles de superar, pero esta camiseta siempre recompensa a quienes la defienden con humildad, sacrificio y amor. Levanten la cabeza, sigan luchando y no permitan que una derrota les robe la ilusión. Estoy convencido de que el próximo capítulo de nuestra historia será de ustedes».
Finalmente, cerró su carta reafirmando el orgullo que siente por haber representado a su país. «Hoy me despido de la Selección Argentina, pero con un orgullo inmenso por haber representado a mi país. Porque los títulos quedan en la historia, pero el amor por estos colores dura para toda la vida.» «Gracias, Argentina. Gracias por dejarme cumplir el sueño de ser campeón del mundo y de vestir la camiseta más hermosa del mundo. Hasta siempre, Selección«, concluyó.









