La opa del BBVA sobre el Sabadell se lanzó en mayo de 2024, concluyó en octubre de 2025 y se ha olvidado en el segundo trimestre de 2026. Es la principal conclusión de la rueda de prensa en que el banco de origen vallesano ha presentado sus resultados del primer semestre del año. «Hemos superado el punto de inflexión y los ingresos van como un tiro«, ha afirmado este viernes Marc Armengol, consejero delegado de la entidad.
En la que ha sido su primera rueda de prensa de resultados, Armengol, nombrado en mayo de este año, ha defendido que la escala del Banc Sabadell es «perfecta para competir», negando uno de los grandes argumentos del BBVA para intentar adquirir en su momento el banco catalán. «Podemos competir de tú a tú con cualquiera», ha defendido.
Con esa operación fallida en el retrovisor, el directivo ha celebrado el momento dulce que vive el banco y se ha centrado en dos aspectos: sus ingresos y el precio de la acción. «El banco ha retomado su impulso comercial», ha asegurado, hablando de «niveles de dinamismo muy destacados». Aunque no ha habido referencia explícita a ello, el impulso del banco responde a que el conjunto de la organización, empezando por sus oficinas y empleados, ya no dedican tiempo y esfuerzos a la numantina defensa contra la opa que llevaron a cabo a lo largo de 2024 y 2025.
El repunte que se ha vivido en el segundo trimestre de este año no impide decrecimientos interanuales, cosa que el Sabadell ha minimizado por el actual ritmo comercial. «El margen y las comisiones están en negativo a nivel interanual pero el repunte intertrimestral es tan positivo que esperamos que a final de año acaben también en positivo respecto a 2025«, ha explicado el director financiero del banco, Sergio Palavecino.
El mismo optimismo se extiende al precio de la acción, que subía hoy por encima del 3% y se situaba a las 13.00 horas en los 3,38 euros por título. «La acción está imparable; se acabó la opa y siguió subiendo, pagamos el dividendo de la venta de TSB y siguió subiendo», ha celebrado Armengol.
En este contexto de tranquilidad, el banco no quiere hablar de operaciones corporativas para aumentar su perímetro: «Nuestra postura es que la banca se beneficia de las economías de escala y podría tener sentido una operación entre medianos, pero todo el mundo tiene proyectos sólidos que le garantizan crecimiento», ha explicado el consejero delegado del banco. «No estudiamos nada ni en España ni en el extranjero», ha insistido.
Armengol, que tiene entre sus grandes retos la transformación tecnológica del banco, ha hablado también sobre inteligencia artificial, apuntando que el banco la utilizará para mejorar la experiencia del cliente y para dar herramientas a sus banqueros, algo que ya hace en ámbitos como los gestores de seguros.
Preguntado por sus tres primeros meses al frente de la entidad, Armengol respondía así: «Me ha pasado volando y lo he vivido con mucha naturalidad, me siento como en casa y tengo ganas de seguir empujando todo esto».
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