Erling Haaland, a sus 26 años, ha revelado los secretos de su desayuno: café con leche cruda, pan de masa madre, huevos y miel cruda; una combinación que considera insuperable para mantener su físico de élite. El delantero noruego del Manchester City sigue una dieta que puede alcanzar las 6.000 calorías diarias, cantidad que duplica la recomendación promedio para un adulto.
El desayuno vikingo
El delantero revela que su desayuno consiste en café con leche de vaca cruda (sin pasteurizar), y unas tostadas con huevos sazonados con pimienta negra y sal sobre pan de masa madre recién horneado. «El café es un superalimento a mis ojos, si lo haces bien. ¿Por qué? Depende de la calidad, de cuándo lo bebes y cómo», explica el atacante, que prepara una taza con leche, incluida en su lista de «superalimentos», y jarabe de arce.
Haaland defiende el consumo de leche cruda porque «es buena para nosotros, buena para nuestro estómago, buena para nuestra piel, buena para los huesos y los músculos. Por eso la bebo», señala sobre la leche. El futbolista hace la compra en Greenoaks Farm, una «micro-granja lechera familiar que produce leche cruda y pasteurizada, sin homogeneizar», donde compra este tipo de leche, miel y carne.
Erling Haaland, ante Inglaterra / EFE
Su filosofía nutricional
La dieta de Haaland se basa en proteínas de alta calidad, como cortes de carne y pescado, así como el consumo de huevos y leche cruda. Sus comidas suelen incluir pescado, arroz, huevos y espárragos, mientras que en la cena suelen ser protagonistas la carne, las patatas y la ensalada.
El inicio del día para el futbolista noruego prescinde por completo de pantallas digitales o estímulos artificiales. La rutina matutina de Haaland arranca con una caminata corta al aire libre, de al menos diez minutos, orientando sus ojos directamente hacia el sol.
Complementando este ajuste biológico, el delantero aplica un riguroso control sobre los fluidos que ingresan a su organismo, incluyendo la purificación del agua que consume a lo largo de la mañana. Su rutina también incluye baños de hielo y sesiones de sauna casi todos los días, prácticas destinadas a optimizar la recuperación tras partidos o entrenamientos exigentes.
Haaland también incorpora terapias de luz roja durante sus sesiones iniciales de kinesiología, que favorecen la regeneración de los tejidos de la piel y estimulan la síntesis de colágeno celular, acelerando la desinflamación de sus articulaciones.











