Cinco accidentes de tráfico en menos de dos meses. Es la queja de la Asociación de Vecinos de Sol y Luz de San Vicente del Raspeig, que alertan de la inseguridad vial que vienen soportando desde hace años en la urbanización y que se ha agravado «drásticamente» en las últimas semanas.
El colectivo vecinal asegura que, a pesar de existir una limitación de velocidad específica a 30 kilómetros por hora, la realidad es «insostenible», especialmente en las calles Río Duero y Río Júcar, con conductores que hacen caso omiso. Las consecuencias: hasta cinco accidentes en mes y medio, vehículos que vuelcan, otros que chocan contra señales de tráfico o bolardos y otros que impactan contra el vallado de viviendas de vecinos, «poniendo en riesgo inmediato la vida» de los residentes.
En un escrito que han presentado por registro ante el Ayuntamiento, recalcan que el peligro es «especialmente alarmante» dado que estas vías son zonas de paso habitual y diario de niños, padres y madres en su trayecto hacia el colegio Reyes Católicos y la escuela infantil cercana.
Una señal en el suelo tras un accidente / INFORMACIÓN
La Asociación de Vecinos de Sol y Luz lleva tres años reclamando soluciones y recuerda que en el programa electoral del PP venía recogido un plan de seguridad vial específico para el barrio, pero la situación «no solo no ha mejorado, sino que ha empeorado notablemente, generando una profunda sensación de desamparo y urgencia en el vecindario».
Reunión urgente
Por ello, el colectivo reclamaba la convocatoria urgente de una reunión de trabajo para abordar «de manera inmediata» los problemas de tráfico y seguridad vial con el fin de adoptar medidas «antes de que haya que lamentar pérdidas humanas».
Los vecinos aseguran que los camiones de gran tonelaje circulan «de manera impune» por las calles de Sol y Luz para acortar el camino hacia los polígonos, rompiendo ramas de árboles y pasando muy cerca de las viviendas, pese a que hay señales de prohibido a partir de 7,5 toneladas.
Respecto a los reductores de velocidad que puso el Ayuntmaiento, inciden en que como solo están en uno de los dos carriles de circulación los conductores se meten en el que no hay o por la zona para aparcamiento, «con el consiguiente riesgo de que haya más accidentes». Y tampoco comparten las cifras que tiene el Consistorio sobre siniestros viales porque «hay muchos que son partes amistosos».

Un vehículo invade el carril contrario para evitar un resalto / INFORMACIÓN
Uno de los vecinos, incluso, a título particular ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo que ha sido aceptada.

Uno camión pasa por delante de una vivienda en una de las calles de la urbanización / INFORMACIÓN
¿Y qué dice el gobierno local de PP y Vox? Tras las quejas recibidas ya el año pasado, la Policía Local realizó un estudio de la zona en febrero de 2025 para determinar qué hacer en el caso de que la situación pudiera facilitar que se produjesen accidentes.
Los datos evidenciaron que la velocidad media en la vía era de 40 km/h, 10km/h superior a la permitida, lo que incrementaba el riesgo de accidentes, por lo que se procedió a adoptar medidas con el objetivo de reducir la velocidad con la que los vehículos transitaban por la calle.
Entre las iniciativas tomadas en mayo de 2025, la principal fue la instalación de elementos diseñados para el calmado del tráfico y la reducción de la velocidad, así como la reorganización del tráfico, la adecuación de la señalización vertical y horizontal, nuevas marcas viales y la instalación de señalización vertical en los tramos y puntos delicados, explican fuentes municipales.

Calle Río Duero, con una señal que advierte de que la velocidad está controlada por radar / L. Gil López
En noviembre de 2025 se repitió el estudio en la zona, arrojando datos que evidenciaban que las medidas habían funcionado, consiguiendo que la velocidad media se redujera de 40km/h a 35km/h, mientras que el llamado V85 (comportamiento estándar de un conductor que va rápido pero cómodo) pasó de 50km/h a 43km/h y el tránsito a mas de 80km/h pasó del 0.10% al 0.03%.
Por otro lado, la Unidad de Atestados e Investigación de Accidentes de la Policía Local de San Vicente, a fecha de 3 de julio de 2026, solo acredita cuatro accidentes en las calles Río Duero y Río Júcar en todo el periodo de los años 2025 y 2026, según las mismas fuentes. En relación a esos mismos accidentes, los agentes constataron la existencia de una falta de atención en la conducción.
En conclusión, el Ayuntamiento actuó ante los escritos presentados, actuando con el fin de aminorar la velocidad media de zona y con ello reducir el número de accidentes denunciados por los vecinos de la zona. Del mismo modo, en caso de que la reclamación vecinal siga siendo recurrente, se estudiará la adopción de más medidas, siempre con el objetivo de que la convivencia entre vehículos, peatones y vecinos de la zona sea lo más segura posible.
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