El viñedo de Jerez afronta la vendimia de 2026 con optimismo tras un año complicado

El sector del vino de Jerez mira a la cosecha de 2026 con esperanza. José Manuel Amador, presidente de la cooperativa Nuestra Señora de las Angustias de Jerez de la Frontera, ha asegurado que el año «se presenta con una buena cosecha de entrada, equiparable al 2024″. Este pronóstico positivo llega después de un 2025 que fue calificado como «un año malo, un año de mildiu y de enfermedad». La cooperativa, fundada en 1967, agrupa a 180 socios que cultivan unas 1.600 hectáreas en la región.

Clima favorable y prudencia ante la cosecha

La clave de estas buenas perspectivas ha sido la climatología. Amador explica que este año han tenido «un año de lluvias muy bueno», ya que no han sido constantes ni han producido daños en el campo. «Parece que hemos estado con una regadera regando», ha comentado. Además, ha destacado que no se han registrado las enfermedades que afectaron a la producción el año pasado.

Parece que hemos estado con una regadera regando»

José Manuel Amador, presidente de Cooperativa Ntra. Sra de las Angustias

A pesar del optimismo, Amador llama a la cautela. Aunque la uva presenta un aspecto «muy grande, muy desarrollada» y la parra está «muy cubierta con vegetación», el mes de julio será decisivo. La llegada de vientos de levante o un calor excesivo podría cambiar el escenario. Por ello, prefiere ser prudente: «Hablemos de la vendimia una vez que ha entrado por báscula, cuando está la uva en la tolva, sabemos lo que has recogido».

Hablemos de la vendimia una vez que has entrado por báscula»

José Manuel Amador, presidente de Cooperativa Ntra. Sra de las Angustias

La evolución y el futuro del sector

El presidente de Covijerez también ha reflexionado sobre la evolución del sector, destacando el atractivo del ‘Sherry Cask’ y la rentabilidad actual de la uva. «En los últimos años la uva ha tenido un incremento que al socio le ha sido muy rentable, porque los precios que ha alcanzado son interesantes», afirma. Esta rentabilidad es, según él, «lo que te mantiene la viña en producción».

La cooperativa da servicio a viticultores de toda la zona, incluyendo Jerez, el Puerto de Santa María, Chipiona y Trebujena. Amador, que lleva 38 de sus 27 años de carrera en la entidad, subraya que su misión es clara: «Estamos en la cooperativa para ayudar al socio, que es el dueño y el que está ahí siempre».

Finalmente, Amador ha señalado el creciente interés del público por conocer el proceso del vino, desde la vendimia hasta la copa. Relata cómo un pequeño grupo de amigos interesados en la elaboración ha crecido hasta superar la veintena, demostrando la fascinación que genera ver cómo «ese líquido ahí oscuro muy sucio» se transforma en «una cosa rica».

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