Pocas cosas hay en este mundo tan grandes como la ilusión y felicidad que puede llegar a sentir un abuelo por su nieto. Un sobresaliente en un examen, la boda o el gol para ganar un Mundial que provoca la euforia en todo el país son algunos de los motivos que pueden provocar la emoción y el orgullo de una generación ya mayor gracias a sus nietos. Ferran Torres no es la excepción. Después de las críticas que lleva recibiendo durante todo el torneo se convirtió en el jugador insignia que anotó el único tanto del partido, ese que volvía a coronar a España 16 años después de su primera estrella.
El jugador de Foios desató la alegría total en su localidad, un pueblo de l’Horta Nord con algo menos de ocho mil habitantes. Uno de ellos es el abuelo de Ferran Torres, que ya cogió fama al poco de empezar el Mundial y que ayer vivió una experiencia comparable a pocas otras. La prórroga tuvo sabor a Valencia y aroma a Ferran Torres. En el momento de mayor celebración fue su abuelo quien miraba con orgullo, a miles de kilómetros de distancia, la efusividad con la que su nieto celebraba el gol de la victoria.
Orgullo por un nieto campeón
“Me siento muy orgulloso por mi nieto, igual que lo estaría su otro abuelo si estuviera aquí”, afirma el abuelo del jugador. Una sensación que nunca hubiera podido imaginar hasta qué sucedió en el minuto 106 de partido. El abuelo materno, que fue quien comenzó a llevar al delantero del FC Barcelona a sus primeros entrenamientos en la ciudad deportiva de Paterna, no pudo contener la emoción y los nervios del momento una vez España ya era proclamada campeona del mundo. «El gol de Ferran y la victoria de la selección fueron muy emocionantes, a las 3 de la mañana seguía despierto», asegura entre risas.
Pese a que fuera su nieto el encargado de meter el primer y único gol válido del encuentro, esa no era la preocupación máxima de su abuelo. «Hasta el gol, el partido lo estaba viviendo tranquilamente», cuenta el antecesor del exvalencianista. La prioridad era una solo, que España ganara la final, sin importar de quien fuera el gol que decidiera el partido y colocase la segunda estrella sobre el escudo del combinado nacional: «Yo quería que ganara la selección española, me daba lo mismo que marcara Ferran o que marcara otro», declaraba el abuelo materno del jugador, que se encontraba «feliz» por haber podido ver como la selección ganaba dos estrellas.
Campo de Fútbol Ferran Torres, en Foios / Miguel Angel Montesinos
Más allá de su abuelo -el paterno falleció en diciembre de 2022-, la familia de la estrella del combinado nacional tiene un estrecho lazo con el pueblo. Su padre, figura clave en su formación deportiva pese a no compartir con él la pasión por el fútbol, también es de Foios. De nombre Fernando, pero conocido como ‘Cucala’, es electricista de profesión y el encargado de realizar el mantenimiento del ayuntamiento del pueblo. Su madre, María, fue una de las responsables de inculcarle los valores de la humildad y el respeto. Una familia que sigue ligada al pueblo que vio nacer al jugador decisivo del Mundial, que ya le puso su nombre al campo de fútbol y que ahora busca nombrarlo hijo predilecto del pueblo.
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