Durante la presente Copa del Mundo de Fútbol, hemos constatado cómo deportistas de alto rendimiento, pese a acercarse a los 40 años, aún pueden dar rendimientos de máximo nivel, pero para lograrlo hay un factor clave más allá de los entrenamientos: la alimentación.
Tal y como reconoce Novak Djokovic, mítico tenista serbio, en una entrevista, una adecuada y consciente ingesta de alimentos es una de las grandes diferencias que existen respecto a ser un profesional talentoso y ser de los mejores del mundo; una realidad de la que el oriundo de Belgrado se dio cuenta temprano en su carrera.
«Eliminé el gluten, los lácteos y el azúcar refinado. Tenía 19 años en el Australian Open 2008, luego gané un par de torneos y llegué a ser el #2 del mundo, pero todavía no era el #1. Después, estuve un período de tres años sin ganar un Slam», recordó el actual detentor del puesto número 7 del ranking ATP, aludiendo a sus dos máximos competidores como la razón: Roger Federer y Rafael Nadal.
Djokovic durante su partido contra Sinner / EFE
«Estos dos tipos me ganaban en cada gran partido, Federer y Nadal, y tenía problemas físicos. Ahí fue cuando tuve mi transformación de nutrición y eliminé el gluten, los productos lácteos y el azúcar refinada», prosiguió.
En este contexto, Djokovic asegura que su alimentación era, bajo su creencia, moderadamente saludable, mas se dio cuenta de lo contrario cuando empezó a trabajar con un doctor que le hizo ver que tenía intolerancia al gluten, la cual afectaba a su intestino y, por lo tanto, debía eliminarlo de su dieta, al igual que con los lácteos y el azúcar refinada.

Djokovic tras su derrota con Sinner en Wimbledon / EFE
«Eso fue un gran cambio, pero me comprometí: me afectaba, afectaba mi claridad mental—mi recuperación mejoró, mi toma de decisiones en la cancha mejoró… Eso ayudó muchísimo», agregó.
Así, se trasladó hasta los años 2010/2011, donde recuerda haber experimentado «un gran impulso de energía» que le permitió alcanzar un invicto de más de 40 partidos, 3 Slams y ser el número 1 del ranking de tenistas del mundo, teniendo así lo que él define como «la mejor temporada» de toda su vida.
De esta manera, Djokovic nos recuerda que, en el mundo del deporte, tal y como han demostrado longevas figuras de la talla de Lionel Messi o LeBron James, el talento no es lo único que se necesita para sobresalir, sino que hay que compaginarlo con un compromiso alimenticio y rutinario que marca la diferencia entre la excelencia y las leyendas.













