El Mundial debía funcionar como la primera presentación de Ibrahima Konaté ante el madridismo. El central francés había firmado hasta 2030 con el Real Madrid y llegaba con un currículum destacable: experiencia en el RB Leipzig y el Liverpool, 27 años, 1,94 metros de altura y unas condiciones físicas privilegiadas.
Un cóctel de características que, sumado al hecho de que el Madrid no pagó traspaso para que el internacional francés desembarcara en el Santiago Bernabéu, convertía a Konaté en un fichaje ilusionante para reforzar la zaga.
Sin embargo, su torneo en Estados Unidos, Canadá y México ha producido el efecto contrario. Un caso muy similar al de Bernardo Silva con Portugal, por ejemplo. El centrocampista luso también se convirtió en jugador del Real Madrid este verano como agente libre, pero su papel con Roberto Martínez ha sido totalmente secundario.
Volviendo al zaguero francés, Konaté abandona el Mundial rodeado de interrogantes. Ha jugado muy poco, ha estado claramente por detrás de William Saliba y Dayot Upamecano, y su primera titularidad, en un partido tan poco estimulante como la lucha por el tercer puesto, terminó convertida en una pesadilla.
Ibrahima Konaté, futbolista del Real Madrid y la selección francesa / EFE
Antes de la semifinal contra España, el nuevo defensa madridista solo había participado una vez, entrando desde el banquillo. Fueron 14 minutos ante Noruega, en un partido ya decidido y con muy pocos alicientes dentro de la fase de grupos.
Cuatro goles y sustituido al descanso
Ante Inglaterra, Konaté dejó mucho que desear. ‘Les Bleus’ se marcharon al descanso con un escandaloso 0-4, gracias a los goles de Declan Rice, Ezri Konsa y Bukayo Saka, por partida doble. El central del Real Madrid quedó señalado en varias acciones.
En el 0-1 no hizo ningún esfuerzo por cerrar el disparo de Rice desde la frontal y, en el 0-4, mostró una pasividad preocupante ante un balón interior que Saka aprovechó con un remate cruzado. Deschamps reaccionó realizando varios cambios al descanso y uno de ellos fue retirar al central madridista después de solo 45 minutos. Francia acabó perdiendo por 4-6.

Konaté, durante el duelo ante Inglaterra / EFE
La realidad es que Konaté es un defensa muy competente cuando está concentrado al cien por cien. Es imponente en el juego aéreo y en los duelos físicos, pero, cuando no está conectado al partido, puede convertirse en un problema más que en una solución. Y en el Real Madrid los errores se pagan todavía más caros que en el Liverpool, donde la exigencia ya es máxima.
Su Mundial no invita a pensar que el Madrid haya incorporado de inmediato a un central de talla mundial. Más bien obliga al francés a comenzar desde cero durante la pretemporada y a ganarse una confianza inicial que el torneo no le ha concedido.













