Los vecinos de Uncastillo han sido evacuados de manera preventiva tras recibir una alerta ES-ALERT en sus teléfonos móviles debido al incendio forestal originado en Orés. El fuego ya ha arrasado 6.000 hectáreas en la Comarca de las Cinco Villas y ha obligado a desalojar otras cuatro localidades: Orés, Asín, Luesia y Malpica de Arba.
Fuera de capacidad de extinción
El Gobierno de Aragón ha informado de que el incendio se encuentra actualmente fuera de capacidad de extinción. La Situación Operativa 2 Nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales (PROCINFO) sigue activa. El flanco izquierdo del fuego avanza en dirección noroeste, amenazando directamente al pueblo de Uncastillo.
En la zona trabajan más de 400 efectivos, con el apoyo de 19 medios aéreos y más de una treintena de vehículos terrestres. Los esfuerzos se concentran en los sectores 3 y 5 para frenar el avance de las llamas hacia el núcleo urbano.
Realojo de los evacuados
En Uncastillo hay censados 600 vecinos, aunque en el momento del desalojo eran más debido a las vacaciones de verano. Muchos de ellos han regresado a su lugar de residencia habitual. Otra parte de los vecinos desalojados se encuentran en el Polideportivo del municipio de Ejea de los Caballeros, donde se ha centralizado el dispositivo de acogida.
Polideportivo de Ejea donde acuden los vecinos desalojados por el incendio de Orés
Inicialmente se habilitaron 75 camas en el Casino de Ejea, pero el dispositivo se trasladó para optimizar los recursos y atender a los afectados de todos los pueblos en un mismo espacio.
Entre los evacuados se encuentran también los 45 usuarios de la residencia Virgen de San Cristóbal de Uncastillo, que ya han sido trasladados a Zaragoza. Se suman a los 53 residentes de los centros de Orés, Luesia y Asín que llegaron el miércoles a una residencia del grupo Mimara en la capital aragonesa.

Esther, vecina de Uncastillo
El fuego está en el pueblo
La tensión es máxima entre los vecinos, que colaboran en las tareas de contención. «Mi hijo se ha quedado en el pueblo y está haciendo cortafuegos», relata Pili, una vecina de Uncastillo, quien añade que llevan «todo el día perimetrando para que el fuego no entre al pueblo». El objetivo es crear un perímetro de seguridad para que «el fuego se quede ahí, que no entre en las casas» ni en el parque, situado junto al río.
No me he traído ni los medicamentos. No pude reaccionar»
Vecina de Uncastillo
El desalojo ha sido precipitado, como describe Esther, otra vecina de Uncastillo: «No me he traído ni los medicamentos porque oí una sirena y ya no tuve reacción». La mujer explica la confusión del momento: «No sabía qué coger, no sabía qué hacer, porque no me pensaba ir». Acababa de llegar de comprar y no esperaba tener que abandonar su hogar. Ahora, como otros tantos, espera noticias mientras su marido, afirma, «se quiere volver al pueblo».















