PEQUEÑO NICOLÁS | El Pequeño Nicolás, un pícaro al sol

Ya dice mucho que, colándose en eventos top del PP o de la Casa Real o de alto copete no diera el cante. Ni pasara inadvertido o desapercibido. Pasaba como uno más. Un simpático farsante, un impostor, un cara. Un fenotipo muy español con aspecto de niño poco espabilao que acaba de merendar. Se le han estilizado un tanto los mofletes de adolescente acapulladín y corre el indicio cierto de que podría haber madurado. Merecería su trayectoria vital toda una película con Di Caprio de protagonista, tal vez incluso con escenas como la de los lanzamientos de enanos en El lobo de Wall Street (2013).

Fuente