Mientras Mallorca afronta las temperaturas más altas del verano, existe un destino europeo donde los termómetros son más moderados, abundan los paisajes verdes y es posible recorrer algunos de los acantilados más espectaculares del continente.
Irlanda se ha convertido en una de las opciones para quienes buscan escapar durante unos días del calor. Ryanair ha lanzado una campaña para promocionar el país entre los viajeros de Baleares, coincidiendo con el auge de las llamadas coolcations: vacaciones en destinos más frescos durante los meses de julio y agosto.
Este verano, la aerolínea ofrece seis rutas directas desde los aeropuertos de Palma, Eivissa y Menorca hacia cuatro ciudades irlandesas: Dublín, Cork, Shannon y Knock, conocido también como Ireland West.
Una alternativa a las altas temperaturas del Mediterráneo
Irlanda ofrece durante el verano un clima más suave que el de Mallorca y otros destinos mediterráneos. La propuesta está dirigida especialmente a quienes prefieren unas vacaciones de naturaleza, senderismo y turismo rural frente a las jornadas de playa y calor extremo.
Los vuelos desde España tienen una duración aproximada de dos horas, según la compañía, que opera un total de 47 rutas entre ambos países durante la temporada estival.
Una ruta costera de 2.500 kilómetros
Uno de los principales atractivos del país es la Ruta Costera del Atlántico, conocida internacionalmente como Wild Atlantic Way. Este itinerario recorre unos 2.500 kilómetros de la costa occidental irlandesa entre acantilados, playas, pequeños pueblos pesqueros y paisajes abiertos al océano.
El recorrido puede enlazarse, a través de Irlanda del Norte, con la Ruta Costera de la Calzada, donde se encuentra la famosa Calzada del Gigante, uno de los espacios naturales más conocidos de la isla.
Dingle (Irlanda) / Ingimage
Pueblos pesqueros, montañas y fiordos
Entre los lugares que pueden visitarse se encuentran Kinsale y la región de West Cork, conocida por sus pueblos costeros y su gastronomía; Dingle, uno de los enclaves pesqueros más populares del país; y la montaña de Croagh Patrick, un lugar de peregrinación con vistas sobre la costa.
Otro de los paisajes destacados es el fiordo de Killary, situado en el oeste de Irlanda y rodeado de montañas. La zona ofrece actividades al aire libre, rutas de senderismo y excursiones junto al Atlántico.
Con sus temperaturas moderadas, sus espacios naturales y sus conexiones directas desde Baleares, Irlanda se presenta así como una alternativa para quienes quieren cambiar el calor de Mallorca por unos días de paisajes verdes y clima atlántico.















