Un incendio de pastos declarado este miércoles en Córdoba ha obligado al desalojo preventivo de siete viviendas y ha calcinado un total de cuatro hectáreas. El fuego, que se originó en la avenida del aeropuerto, en la zona de Casillas, ya se encuentra extinguido, según han confirmado fuentes del Ayuntamiento de Córdoba. La rápida intervención de los servicios de emergencia ha sido clave para controlar la situación, que generó alarma por su proximidad a las casas.
Un fuego reactivado en el peor momento
El primer aviso se recibió sobre las 13:30 horas, alertando de un incendio en la carretera del aeropuerto, a la altura de la gasolinera BP. En esta fase inicial, las llamas afectaron a unos 2.500 metros cuadrados de vegetación y fueron sofocadas por el Servicio contra Incendios y Salvamento (SEIS) de Córdoba. Parecía que la situación estaba bajo control.
Sin embargo, la calma duró poco. Apenas una hora después, sobre las 14:30, el servicio de emergencias recibió un nuevo aviso informando de que el fuego se había reactivado en el mismo punto. Esta segunda ignición, más virulenta, obligó a desplegar un dispositivo mucho más amplio para hacerle frente y evitar que se extendiera sin control por la zona.
Amplio dispositivo de extinción
Para controlar la reactivación del incendio, se movilizó al Parque Central de Bomberos al completo, que contó con el apoyo del Parque del Granadal. En total, participaron catorce efectivos y seis vehículos en las labores de extinción, trabajando intensamente para perimetrar y sofocar las llamas que avanzaban con rapidez.
Dada la magnitud del incendio, se solicitó el apoyo del Plan de Emergencia por Incendios Forestales de Andalucía (Infoca), que desplazó dos unidades a la zona para colaborar en las tareas. El operativo se completó con un gran despliegue policial: once patrullas de la Policía Local, dos de la Unidad Adscrita a la Junta de Andalucía y dos de la Policía Nacional se unieron para garantizar la seguridad.
Desalojos y afecciones al tráfico
La proximidad de las llamas a las viviendas del entorno fue uno de los puntos más críticos. Como medida de precaución, se procedió al desalojo preventivo de siete casas, lo que afectó a entre diez y doce personas. Los agentes policiales colaboraron en el corte de tráfico en la N-437 y en el control del perímetro de seguridad para facilitar el trabajo de los equipos de extinción.
Las consecuencias del incendio también afectaron al transporte público de la ciudad. La línea O-1 de Aucorsa tuvo que ser desviada de su recorrido habitual mientras se prolongaban las tareas para sofocar las llamas. Finalmente, el fuego ha sido extinguido por completo, dejando un balance de cuatro hectáreas de pasto quemadas, según la información oficial proporcionada por el Ayuntamiento de Córdoba.











