Siempre se puede empezar de nuevo

Bernat, de 40 años, pasó poco más de tres años en prisión tras una adolescencia marcada por malas decisiones, consumo de drogas y el mundo del tráfico, pero hoy vive rodeado de montañas y bosques donde está restaurando una cabaña construida con pallets de madera y reconstruyéndose a sí mismo desde cero.

Fuente