En el tenis tan importante es dominar la raqueta como la cabeza y eso bien lo sabe ya la nueva campeona de Wimbledon, Linda Noskova, que a sus 21 años bien puede decir que tuvo que ganar dos veces a su compatriota Muchova (6-2, 5-7 y 6-3) sobre la hierba del All England Club para alzarse con su primer título de Grand Slam.
En una final que parecía que se iba a decidir sin mucha historia y por la vía rápida, los nervios y la ansiedad de Noskova por levantar el título antes de tiempo, cerca le estuvieron a punto de jugar una pesadilla que habría sido demoledora para el resto de su carrera.
La joven checa de 21 años tuvo hasta cinco oportunidades para cerrar el partido durante el segundo set, pero ni al saque ni tampoco al resto fue capaz de convertir ninguna de ellas y del 6-2 y 5-2 se pasó a un 6-2 y 5-7 que parecía ser el inicio de una de esas remontadas que quedan para la historia.
Pero la gloria estaba destinada esta vez para Noskova, que tras pasar por vestuarios y sacar toda la tensión supo volver a poner su sello en el partido en el inicio del tercer set y volver a dominar a su compatriota, que no pudo seguir con el dominio de la faceta mental en el partido y con una rotura inicial en el set se vio dominada hasta el final.
Muchova y Noskova en la final de Wimbledon / EFE
Se vio de nuevo con todo a favor Noskova para ganar en el tercer set y esta vez no falló. Con el aprendizaje de lo sucedido unos minutos antes, la checa supo cerrar esta vez con su servicio, que fue una arma demoledora que solo flaqueó cuando los nervios se apoderaron de su tenis.
Ni en el primero, ni tampoco en el tercero, Muchova fue capaz de conseguir encontrar el resquicio para hacer daño al resto, todo lo contrario que una Noskova que impuso su juego agresivo desde el fondo.

Muchova confió en la remontada hasta el final / EFE
Noskova llegó a Wimbledon con el trofeo de Berlín como argumento más que sólido para presentar candidatura y aprovechando el mal torneo de las teóricas favoritas ha sabido cumplir a la perfección con su camino en el All England Club hasta alzarse con un título que la pone de manera definitiva entre las grandes del tenis actual.
Por contra, duro golpe para Muchova que se presentaba como favorita por haber jugado ya una final de Grand Slam antes. Fue en 2023 ante Swiatek y acabó también con la cruz para la checa, que volvió a sufrir la peor cara del deporte esta vez en Wimbledon, que pese a buscar la épica se quedó a las puertas de un triunfo que la habría puesto en la mesa de las campeonas de Grand Slam.
Fuente: Sport













