Mirando al mar desde Los Ángeles

No, no estamos en California. Ni siquiera viene de una cita bíblica aunque la vista desde nuestro restaurante de hoy es casi celestial, en el alto, sobre el club Naútico de la Dehesa de Campoamor, casi colgado o suspendido y con la única visión de los barcos que hay debajo y el mar de fondo en una vista de 180º. La estancia en la terraza de este local se hace digna de ser uno de los mejores miradores gastronómicos del mediterráneo. Siempre me han llamado la atención los movimientos de la población según su lugar de origen a la hora de elegir destinos gastronómicos. En el caso de los alicantinos, existe una marcada tendencia a desplazarse hacia el norte del litoral: El Campello, La Vila Joiosa, Benidorm, Altea o Calpe concentran buena parte de sus salidas para comer o cenar. Durante los meses de invierno, esos desplazamientos suelen orientarse más hacia las comarcas de montaña o, como mucho, hacia el Medio Vinalopó.

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