Andalucía ha registrado este miércoles su tercera víctima mortal por golpe de calor desde el inicio de la campaña estival. La última es un trabajador de 48 años que se desplomó este martes en plena calle en Sevilla y cuyo fallecimiento ha sido confirmado por el consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz.
Con este caso, Sevilla concentra ya dos de las tres muertes por las altas temperaturas registradas este verano. La primera fue la de una mujer de 71 años en Sanlúcar la Mayor. La tercera víctima mortal se produjo en otra provincia andaluza.
Durante un acto en Sevilla, Sanz ha lanzado un llamamiento a la población para que «no baje la guardia» ante la persistencia de la ola de calor, con máximas previstas de hasta 42 grados en las próximas horas. El impacto sanitario de las altas temperaturas sigue aumentando. Desde que el pasado 15 de mayo se activó el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud, los servicios de urgencias han atendido 1.081 personas por patologías relacionadas con el calor. La cifra supone un fuerte incremento respecto a hace apenas dos días, cuando se contabilizaban unos 800 casos.
La mayor parte de estas asistencias, 747, se han producido en Atención Primaria, mientras que el resto han sido atendidas en hospitales. En cuanto a los casos más graves, hasta el 7 de julio se habían registrado 13 golpes de calor, de los que nueve pacientes permanecen hospitalizados. Sevilla vuelve a ser la provincia con mayor incidencia, al acumular seis casos, seguida de Almería (tres), Cádiz (dos), Córdoba (uno) y Jaén (uno).
El protocolo de la Junta permanecerá activo hasta el 30 de septiembre y establece distintos niveles de alerta en función de las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Además de la vigilancia meteorológica, contempla medidas específicas para proteger a los colectivos más vulnerables.
Entre ellos figuran las personas mayores de 65 años, enfermos crónicos, menores de cuatro años, lactantes y personas que toman medicamentos que dificultan la adaptación del organismo al calor. También se considera especialmente expuestos quienes trabajan al aire libre, practican deporte intenso durante las horas centrales del día o se encuentran en situaciones de vulnerabilidad social, como las personas sin hogar o quienes viven solos.
Más de un centenar de muertes atribuibles al calor
Andalucía acumula ya más de 110 defunciones atribuibles al exceso de temperaturas desde el 1 de junio hasta el 5 de julio de 2026, según los datos del sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria, conocido como MoMo, del Instituto de Salud Carlos III.
La cifra supera en nueve fallecimientos la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 101 muertes atribuibles al calor entre el 1 de junio y el 6 de julio. Si la comparación se realiza exactamente hasta el 5 de julio, el dato de 2025 fue de 94 fallecimientos, por lo que el repunte este año asciende a 16 muertes más.
Por meses, junio de 2026 concentró 72 muertes atribuibles a las altas temperaturas, frente a las 49 registradas en junio de 2025. En los primeros cinco días de julio de este año se han contabilizado otras 38 defunciones, mientras que en el mismo periodo del año pasado fueron 45.
El sistema MoMo analiza todas las causas de mortalidad diaria y, entre ellas, las asociadas a las altas temperaturas. Estas muertes no tienen por qué corresponder siempre a golpes de calor concretos, sino también a casos en los que el calor ha podido agravar patologías previas.
11 muertes en Andalucía
El dato más alto de la serie de 2026 se registró el 5 de julio, con 11 muertes atribuibles al calor en una sola jornada. Le siguieron los días 3 y 4 de julio, con nueve fallecimientos cada uno, y el 2 de julio, con seis.
En junio, el mayor impacto se concentró en la recta final del mes. MoMo atribuye al calor siete muertes tanto el 24 como el 25 de junio, seis el día 26, cinco los días 23, 27 y 28, y cuatro el 22 y el 29.
Los datos reflejan que el arranque del verano de 2026 presenta en Andalucía una mayor mortalidad atribuible al calor que el mismo tramo del año anterior, especialmente por el peso de junio, aunque los primeros días de julio de 2025 concentraron más fallecimientos por temperatura que los cinco primeros días de julio de este año.












