El impacto de la peste porcina africana (PPA), declarada el pasado 28 de noviembre en Cerdanyola del Vallès, va sumando nuevos elementos de preocupación para el sector ganadero. El último dato lo ha aportado este miércoles el sindicato Unió de Pagesos, que calcula que, durante el primer semestre de este año, se han registrado unas pérdidas de 16 céntimos de euro por kilo de cerdo, de manera que, por cada animal vivo que venden, los productores pierden 19,62 euros, lo que supone una caída del 156% respecto a los precios que se les pagaban el año pasado por estas fechas.
Desde la declaración de la PPA, que siete meses después continúa presente y sin visos aún de ser erradicada, los precios en la lonja de Mercolleida, que es la que marca el precio de referencia del porcino en toda España, ha experimentado un descenso del 30,2%, con una media de 1,18 euros por kilo, frente a un coste de producción de 1,34 euros por kilo. Todo ello ha llevado al sector a registrar un margen económico negativo por primera vez en los últimos cuatro años.
Aleix Sala, a la izquierda, de la sectorial del Porcino de Unió de Pagesos; Rossend Saltiveri, en el centro, responsable nacional del sector y Josep Maria Pijuan, responsable de sectores ganaderos. / Unió de Pagesos
El sindicato ha realizado una simulación de la evolución de los precios del porcino en un escenario hipotético libre de PPA. El estudio pone de manifiesto que, aunque en los últimos años era previsible una tendencia a la baja de los precios por motivos estructurales, desde la semana en que se declaró el primer foco el precio de venta ha permanecido muy por debajo de lo esperado y de los costes de producción. «Estamos en un momento en el que, con toda probabilidad, el sector va a tener que afrontar una reestructuración profunda«, ha advertido Rossend Saltiveri, responsable del sector. Según el sindicato, esto habría provocado unas pérdidas para la ganadería porcina de unos 265 millones de euros en Catalunya y de alrededor de 1.000 millones de euros en el conjunto de España durante los siete meses transcurridos entre el inicio del brote y el pasado mes de junio.
Este impacto se ha trasladado también a las exportaciones, con una reordenación de los mercados y una pérdida de valor, dado que todavía hay una treintena de países que no aceptan el producto español. Y eso que, a pesar de la pérdida del estatus de país libre de PPA, las exportaciones han aumentado en volumen (0,8%), pero han retrocedido en valor (-3,4 %) respecto al año pasado, hasta los 2,7 millones de toneladas y 8.486,42 millones de euros. «Estamos vendiendo la carne a precios más bajos para poder ser competitivos en aquellos mercados que están abiertos», señala Saltiveri.
Un sector estable
Actualmente, hay en Catalunya 5.231 explotaciones porcinas, 23 menos que al cierre de 2025. De este total, las granjas de cebo continúan siendo mayoritarias (73,1%), seguidas a distancia por las explotaciones de reproductoras o madres (13,8%) y las de transición de lechones (8%). Respecto a la titularidad de las explotaciones, el 80,3% de las granjas trabajan bajo el régimen de integración, especialmente las de cebo. Asimismo, Unió de Pagesos ha recordado que actualmente operan en Catalunya 215 empresas integradoras del sector porcino, de las cuales 15 gestionan la mitad de las explotaciones y cinco concentran el 30% de la producción.
Los ganaderos han aprovechado la presentación de su balance semestral para reclamar también a la Administración que «no baje la guardia con la peste porcina«, una enfermedad que puede ser letal para el sector si llega a declararse en el interior de alguna granja. «No podremos estar tranquilos mientras haya jabalíes infectados y estamos viendo que cada semana, en su parte periódico, la Generalitat sigue informando de nuevos casos», ha lamentado el portavoz del Porcino en Unió de Pagesos. «Se necesita más personal, más recursos y que los vallados que se han instalado para perimetrar la zona afectada se revisen si hace falta a diario», ha proclamado Saltiveri, quien espera que la simultaneidad de incendios que se están produciendo en estos momentos en Catalunya no sea razón para que el despliegue de Agents Rurals en la zona cero se relaje.
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