Mino García cumplirá en 2027 una década como Alcalde de Morcín. Ha logrado ya dos victorias electorales (2019 y 2023) y planea volver a liderar la candidatura de IU tras un trabajo «positivo» para el concejo.
-Ha consumido ya tres cuartos de su mandato. ¿Qué balance hace?
-Creo que muy positivo para el concejo, porque fuimos capaces de buscar financiación externa a través de fondos europeos en los cuales conseguimos invertir hasta ahora 3 millones de euros. Logramos dos millones en concurrencia competitiva para las antiguas escuelas de Les Maces y para Las Tolvas del Monsacro. Y a través del IDAE, otro millón para actuar en la mejora de la eficiencia en todos los edificios municipales. Además, también logramos acuerdos con el Principado para el arreglo de las de carreteras, que era un déficit que también teníamos en el municipio. Ya se ejecutaron la MO-2 y la MO-3, estamos finalizando la MO-1 y ya se ha licitado la MO-5. Y ahora estamos trabajando en algo que nos parece fundamental, el suministro del agua. El cambio climático nos está afectando. Y lo que hemos logrado es un acuerdo con el Principado para construir un depósito que nos permita desde ahí bombear a Peñerudes y suministrar con garantía a una parte importante del concejo. Trabajamos en lo que la gente nos demanda y vamos a seguir haciéndolo para que la gente no solamente venga a trabajar, sino también a vivir a Morcín.
-¿Cómo ve el Morcín de 2026 en comparación al que llegó hace casi 10 años tras la moción de censura a Jesús Álvarez Barbao?
-Yo veo un Morcín muy diferente. Hemos tenido que trabajar mucho en la eficiencia energética, en edificios y en alumbrado público, porque se nos está disparando el consumo y la factura energética. Ahora mismo, tenemos también un municipio con los servicios funcionando, incrementando en todo momento la calidad de vida de la gente. Veo una cierta tranquilidad y satisfacción en la mayoría de los habitantes y eso significa que algo estamos haciendo bien. Y ha cambiado en la transparencia y la participación en todo lo que se refiere en la institución. Uno de los motivos que siempre planteábamos era el tema de que el ayuntamiento es la casa del ciudadano, no la casa de quien pueda estar en cada momento. Pensamos que todo el mundo tiene que tener la información, tanto los partidos políticos como la gente que lo demande, y abogamos por una política de puertas abiertas que no había.
-Las Tolvas del Monsacro siguen dos décadas después sin uso. Falló el museo de los quesos, hubo vandalismo… Ahora que se rehabilitado de nuevo, ¿qué se puede esperar?
-De lo que estamos hablando ahora no es de un museo, sino de un espacio de usos múltiples que ya va a tener un uso definido en alguna de sus partes. En concreto, la planta superior va a ser la Casa de la Cultura del concejo de Morcín, y va a tener actividad desde el primer momento. Y lo que estamos intentando, de la mano de la Cámara de Comercio, de la agencia Sekuens y de la propia Consejería de Cultura, es encajar algún proyecto singular. Este edificio es un enclave en del que no existe otro tipo en Asturias, por lo que entendemos que proyectos culturales o tecnológicos podrían triunfar. También si alguien quisiese instalar, que además es un déficit que tenemos, algún proyecto de restauración gastronómica, sería un espacio con todos los encantos que creo que tendría asegurado el éxito.
-¿Cuándo será realidad ese primer paso con la Casa de Cultura?
-En septiembre. Si no existe ningún problema, que creo que no debe de existir porque está todo ya en orden. La idea sería inaugurar en septiembre.
Mino García, en su despacho, durante la entrevista. / A. Velasco
-El polígono de Argame es la gran bolsa industrial del municipio. ¿Se ha quedado ya pequeño?
-Sí, y por eso llevamos un año planteando al Principado el desarrollar la segunda fase. Pero para esto se necesita una modificación del Plan General de Ordenación Urbana, y es un trámite muy complicado. Lo que nosotros planteamos al Gobierno regional es que ese suelo lo pueda gestionar Sogepsa, y sino, pues tendremos que hablar con Sepes. A día de hoy estamos en negociaciones. Creo que sería más interesante, una vez que ya tenemos los accesos hechos, pues que sea al propio Principado el que desarrolle el plan. A excepción de dos parcelas a la entrada del polígono, está vendido todo. De hecho, en una de esas parcelas libres tenemos un acuerdo para que Cogersa monte un punto limpio. Por eso entendemos que hay que desarrollar la segunda fase.
-El Torreón de Peñerudes es uno de los bienes incluidos en la lista roja de Patrimonio por la asociación Hispania Nostra. ¿Cuándo se procederá a su estabilización?
-Todo apunta que tendría que ser en este año. Según nos dicen desde la Consejería de Cultura, el proyecto ya está hecho y está en proceso de sacar a licitación. Hace algo más de un mes estuvimos con Patrimonio explorando las opciones para acceder a la zona, y por fin tenemos definidos los accesos para poder subir el material y la ocupación temporal de los espacios. La idea es que finales de 2026 y 2027 se pueda actuar en la contención y reforma del Torreón, que estaba más dañado de lo previsto.
-Acaba de firmarse en plan de empresa de Hunosa, que entre otros elementos, tiene el pozo Monsacro en su concejo. ¿Hay algún proyecto para el mismo?
-Estamos con la fase de desarrollo del suelo industrial del Pozo Monsacro junto con Hunosa. En su momento fue el único suelo industrial que quedó fuera del plan por una situación excepcional derivada del río, y en la cual Confederación Hidrográfica exigía unas condiciones totalmente inasumibles. Ahora mismo seguimos con alegaciones, y trabajando en ver como podemos cerrar la urbanización del suelo del Pozo Monsacro. El proyecto que ahora mismo tenemos desde el municipio es desarrollar, en este caso, una vez que se delimite lo que tiene que quedar como un bien patrimonial, desarrollar el suelo y buscar financiación para que ese bien industrial tenga mantenimiento.

El regidor, junto al escudo de Morcín, en la planta baja de la casa consistorial. / A. Velasco
-En cuanto a la ganadería, los profesionales se han quejado de la presencia de los lobos, del daño que provocan a los animales y por ende, de las pérdidas económicas. ¿La solución pasa por más batidas?
-Ahora mismo los ganaderos del concejo de Morcín están bajando, fundamentalmente, el ganado caballar con las crías, porque casi todos los días, uno, dos, tres potros son atacados por los lobos. Hay que ver la realidad, y ni es blanca ni es negra. Hay que buscar un equilibrio. Una parte del lobo se sigue alimentando de las especies cinegéticas. La presencia de jabalí en Morcín ha bajado más del 80% a causa del lobo. Aun así así, creo que hay una superpoblación, por los datos que tenemos, por los daños que están existiendo, y los ganaderos tienen toda la razón del mundo. No se puede mantener una superpoblación de lobo como la que hay, y yo creo que hay que hacer un control exhaustivo. ¿Tiene que existir el lobo? Sí. ¿Tiene que haber un control sobre él? Sí. ¿Tiene que ser compatible con la ganadería? Sí. Pero a día de hoy, hay una parte de la sociedad que prima más el mantener especies como el lobo, que actividades como la propia ganadería. Y yo no estoy de acuerdo con ellos, porque creo que el sector primario juega un papel importante en la cadena alimenticia, y que debe seguir manteniéndose, y no a costa de los propios ganaderos.
-No me ha contestado. ¿Son necesarias más batidas?
-Es un trabajo que tiene que hacer la administración regional. Si la administración no es capaz de poder mantener el control, puede pedirle ayuda a los cazadores. El control lo tiene que hacer la propia administración con sus guardas y, si no es suficiente, a través de ayuda de los cazadores.
-¿Qué retos le quedan para el próximo año?
-Tenemos objetivos importantes. Hay que intentar dar actividad a esas Tolvas del Monsacro, hay que construir un depósito con dos balsas que nos permita solventar el problema del agua, y tenemos por delante retos muy importantes en materia de turismo, ligado fundamentalmente a dos grandes iconos: el Torreón de Peñerudes y el Monsacro. Y tenemos un gran reto que es intentar lograr esa segunda fase del polígono de Argame, que nos permita sobre todo traer actividad y empleo. Queremos que Morcín sea un concejo que no solamente tenga calidad de vida para poder vivir, sino en el que también se pueda trabajar.Y el fin último es intentar no masificar en ningún momento el municipio, seguir manteniendo Morcín como una parte muy importante de lo que significa Asturias, el corazón verde de la región Asturias, y sobre todo intentar llegar a un equilibrio entre la gente que vive y la gente que puede llegar, en donde la convivencia sea el eje fundamental de la vida ciudadana.
-¿Optará a la reelección en 2027?
-Sí. Soy una persona que me gusta intentar acabar aquello que inicié. Morcín es mi concejo, mi pueblo, tengo un equipo fabuloso, y creo que estamos siendo capaces a intentar, de tener un concejo totalmente diferente al que nos encontramos.
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