Cuando llega el verano la población del Grao se multiplica. Las primeras semanas de vacaciones escolares, con el inicio de las fiestas de Sant Pere, marcan el chupinazo de salida de una de las temporadas de mayor protagonismo del distrito marítimo pues, a los vecinos habituales se suman los que, llegados desde el centro de la propia capital o de municipios cercanos, establecen su hogar estival en el distrito marítimo castellonense.
La zona de la Marjaleria es una de las preferidas para disfrutar de los días de descanso y ello supone que su población se multiplique, hasta alcanzar los 15.000 residentes. Se trata de ciudadanos que pagan sus impuestos en nuestra ciudad y que se merecen contar de unos servicios de primera, igual que el resto de los castellonenses.
Por este motivo, no se puede entender de ninguna manera que desde hace seis años el consultorio de la Marjaleria estuviera cerrado. Dejó de prestar servicio en pleno anterior gobierno del Fadrell, y, lejos de ponerse manos a la obra para hacer posible su reapertura, prefirieron quedarse de brazos cruzados, una fórmula que aplicaron en tantos y tantos proyectos prioritarios para Castellón que desde el equipo de gobierno que tengo el honor de presidir hemos dejado atrás. Porque lo que a nosotros nos mueve y nos motiva es trabajar. A problemes, sol·lucions.
Durante la pasada campaña electoral me comprometí a que el consultorio volvería a prestar servicio. Han sido meses de diálogo con la Conselleria de Sanitat y, como bien está lo que bien acaba, esta misma semana me ha hecho muy feliz acudir a la reapertura de una prestación que, como les decía, nunca hubiera tenido que desaparecer. De nuevo, cumplo con la palabra dada. De nuevo, el trabajo conjunto entre administraciones da los resultados esperados. De nuevo, los castellonenses ganan calidad de vida gracias a la escucha activa, a la capacidad de negociación y la empatía de un gobierno local que sale de los despachos y pisa la calle para atender a los ciudadanos.
A partir de esta semana y hasta el 1 de septiembre, los vecinos de la Marjaleria podrán acudir todos los martes al consultorio en horario de 12.00 a 14.00 horas. Allí, les atenderán un médico y una enfermera que se encargarán de resolver cualquier consulta médica, renovar la medicación y realizar curas. Es decir, podrán resolver cuestiones básicas evitando desplazamientos innecesarios, especialmente, para las personas mayores. Esto se llama calidad de vida.
Como dotar de calidad de vida a los vecinos de la Marjaleria es mejorar sus caminos. Tras 40 años y después de apenas tres meses de trabajos, hace unos días finalizamos las labores de renovación del Camí de l’Obra. La esperada actuación ha supuesto la inversión de 850.000 euros y se ha desarrollado sobre una superficie de aproximadamente 19.700 metros cuadrados a lo largo de este vial, en un tramo que parte desde la ermita de Sant Francesc de la Font y conecta el Camí de les Villes con el Serradal.
La intervención no se ha quedado en el asfaltado. Les estoy hablando de una adecuación integral del eje y de su entorno. Y es que, además de la renovación del firme, se han instalado biondas forradas de madera para reforzar la seguridad de los conductores y mejorar la protección en la calzada, utilizando un material que permite una mayor integración paisajística en el entorno. También se han adecuado los espacios destinados a los contenedores, incorporando un revestimiento de madera para que estos elementos queden mejor integrados visualmente en el paisaje.
Esta actuación se enmarca dentro del Plan de Asfaltado que está impulsando el gobierno municipal y que está dando sus frutos con hechos, con obras acabadas y con mejoras reales en el día a día de los vecinos que repercuten en la seguridad y la movilidad.
Con el asfaltado del Camí de l’Obra ya hemos mejorado hasta 13 caminos en el entorno de la Marjaleria y seguimos cumpliendo con nuestro compromiso electoral y con la palabra dada a los castellonenses. Y continuamos adelante con la ejecución de nuevos proyectos que finalizarán en breve, que suponen una inversión total de 300.000 euros.
Por otra parte, hemos puesto en marcha la campaña No seas trasto para evitar los vertederos de enseres incontrolados en diferentes puntos de la ciudad, entre ellos, la Marjaleria. En la misma, informadores ambientales desarrollarán una labor de orientación y concienciación. Además, se celebrarán cinco talleres formativos en distintos barrios y asociaciones vecinales en los que explicarán cómo gestionar adecuadamente los residuos voluminosos y fomentarán el uso de las dos opciones gratuitas que el Ayuntamiento pone a disposición de la ciudadanía: llamar para que los recojan o llevarlos al ecoparque.
Como ven, este ejecutivo tiene muy clara la hoja de ruta a seguir para que la capital de la Plana sea de verdad el Castellón de todos. Seguimos.
Alcaldesa de Castellón
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