Catalunya cuenta los días para acoger una de las grandes citas deportivas del planeta. El Grand Départ del Tour de France 2026 situará Barcelona, Tarragona, Granollers y buena parte del territorio catalán en el escaparate internacional. Berni Álvarez, conseller de Deportes de la Generalitat, visita SPORT en plena semana decisiva, con los nervios propios de quien sabe que el reto es enorme, pero también con la convicción de que Catalunya está preparada.
Exjugador profesional de baloncesto, entrenador y gestor, Álvarez defiende una mirada amplia del mundo del deporte: grandes eventos, base, salud, federaciones, deporte femenino, alto rendimiento y nuevas experiencias como Graviteo, impulsada por SPORT-Prensa Ibérica, forman parte de una misma idea, el Esport 360, la concepción del deporte como algo transversal.
Falta muy poco para la llegada del Tour
Sí, siempre hay nervios. Si no estuviéramos nerviosos tampoco significaría que estemos del todo bien. Estamos preparados. Es un gran evento. Todos sabemos que después de los Juegos Olímpicos y de los Mundiales de fútbol, juntamente con la Ryder Cup, seguramente sea el tercer gran evento mundial. Hemos hecho un trabajo ingente en los últimos meses, en los últimos años, pero en los últimos meses de manera aún más potente. Esta semana es una semana de control, de que todo esté bien, de que todo esté en su lugar. Y tenemos ganas de que comience ya.
¿Qué espera conseguir Catalunya en cuanto a proyección internacional con este Grand Départ?
Primero, consolidar el país como un país de bicicleta. Catalunya es un país de bicicleta, con mucha actividad de todo tipo: bicicleta de montaña, cicloturismo, bicicleta de competición, carretera… Segundo, proyectar la imagen de Catalunya como lugar para hacer grandes eventos deportivos. Venimos de la visita del Papa, que ha sido un gran evento. Catalunya y Barcelona son un epicentro cíclico de eventos deportivos. Esta es una imagen de que seguimos haciendo las cosas bien, de que los eventos deportivos tienen aquí un centro logístico y un centro de saber hacer muy positivo. Y, además, queremos dar garantías de que cualquiera que venga aquí a ver este espectáculo lo pueda hacer en las mejores condiciones posibles.
Los Juegos Olímpicos de 1992 dejaron un legado impresionante. ¿Qué legado puede dejar el Tour?
La conciencia de lo que pueden ser los eventos deportivos Barcelona nos la dejó muy clara. Y todo el mundo tiene claro, sobre todo a partir de Río 2016, que los eventos deportivos tienen que llevar cosas añadidas que den beneficios al lugar donde se celebran. Por eso siempre se busca el mayor legado posible. Hay una parte económica, que es la más fácil de controlar, porque los organizadores te hacen enseguida informes del impacto que puede tener un evento de este tipo. Pero a nosotros nos preocupan mucho también el impacto social, el impacto deportivo y el respeto medioambiental.
¿En qué se concretará ese legado?
Hemos trabajado mucho desde la Generalitat. Queríamos que sirviera para concienciar sobre los problemas que hay en la carretera, sobre los accidentes, con formación para los voluntarios y para la gente que hace ciclismo habitualmente. Tenemos 7.300 voluntarios, cuando esperábamos alrededor de 2.000. También hay un legado social con la cultura de la bicicleta, por ejemplo con los Bike Days, espacios cerrados al tráfico para que la gente pueda rodar en bicicleta con tranquilidad. Y hay acciones más tangibles, como señalizar los puertos de montaña, algo que hacía falta y que gracias a la acción del Tour de France se podrá hacer.
También hay un legado deportivo
Sí. Gracias a toda esta cultura de la bicicleta y a que desde hace tiempo sabíamos que el Grand Départ venía a Catalunya, hemos podido impulsar actividades de bicicleta por todo el país. Hacemos rutas de gravel por toda Catalunya, más de 42 rutas que permiten estar por todo el territorio practicando gravel. Y también estamos haciendo competiciones de otras modalidades, como ha pasado en La Molina con la Copa del Mundo de BTT. En el futuro tenemos pensado hacer muchas más competiciones.
El ejemplo de Bilbao 2023 fue claro: una inversión importante y un retorno de más de 100 millones. ¿Qué cifras espera Catalunya?
Yo creo que serán mejorables. El impacto económico lo sabremos posteriormente, pero creemos que podemos superar los 120 millones de euros, es decir, tener más que Bilbao. Y a nivel de inversión es prácticamente la misma. Hay que valorar después los servicios asociados, pero el canon entre las administraciones es de 8,5 millones de euros entre todas las administraciones, no cada una. Estamos en un momento en el que creo que el boom del ciclismo todavía es mayor que cuando se hizo el Grand Départ de Bilbao, así que creo que estamos en condiciones de tener mejores números también de retorno económico.
Berni Álvarez, conseller de Deportes de la Generalitat, durante la visita a SPORT. / Gorka Urresola
Siempre aparece el debate: grandes eventos o deporte de base. ¿Dónde está el equilibrio?
Es uno de los retos. Hay mucha gente que piensa, a veces con un mensaje difuso, por qué se apuesta tanto por grandes eventos deportivos o por deporte de élite, con un gasto importante, y no tanto por el deporte base. Es un poco demagógico, porque nosotros tenemos una política de subvenciones y de potenciación de la base muy grande. Pero, además, creo mucho en la necesidad de los referentes. Un referente puede ser una persona, Lamine Yamal o Tadej Pogačar, o puede ser un evento deportivo. Ese referente sirve para que el deporte de base tenga un motor, para que la gente se anime más a coger la bicicleta, a apuntarse al club que tiene cerca de casa, de ahí a la federación y de ahí al nivel que cada uno quiera, ya sea lúdico o competitivo. Creo que una política de país en la que haya como mínimo un evento deportivo de gran nivel al año es necesaria.
Usted ha impulsado el concepto de Esport 360. ¿Qué significa exactamente?
Es uno de los grandes ejes, junto al eje administrativo y el tema de infraestructuras. El deporte es tan transversal que llega desde el deporte competitivo de máximo nivel, como puede ser el Grand Départ, hasta el hecho de que una persona quiera, gracias a la actividad física, tener bienestar físico y emocional, sin ninguna intención de competir. Dentro del Esport 360 estamos impulsando, por ejemplo, la prescripción deportiva: que a través de salud podamos llegar a que los centros de salud y el personal sanitario no recomienden, sino que prescriban actividad física para unos criterios de inclusión concretos. Es un paso adelante muy importante. Y ahí entran también el turismo deportivo, el alto rendimiento y todo lo que rodea la actividad física.
Prensa Ibérica – SPORT impulsa Graviteo, en el Circuit de Barcelona-Catalunya, con escalada, deportes urbanos y ocio. ¿Encaja en esa idea?
Es un ejemplo muy bueno del Esport 360. Hace mucho tiempo que en muchos ámbitos se habla de vivir una experiencia: cuando vas a comprar, cuando vas a hacer una actividad o cuando vas a un restaurante. En el deporte también tiene que ser así. El futuro pasa por eso. Una cosa es el ámbito competitivo, lo que pasa en la pista, que debe buscar el máximo nivel posible. Y en Graviteo hay competiciones a nivel europeo y mundial de primerísimo nivel, oficiales. Pero también está la gente que quiere vivir la experiencia de otra manera, con competiciones más populares y con una parte gastronómica, lúdica y musical. Es una combinación muy buena, en un espacio perfecto. El Grand Départ también tiene asociadas fiestas, conciertos y una agenda cultural muy completa. Todos los eventos deportivos pasan por ahí.
También puede acercar al deporte a gente más joven que no se siente tan atraída por la competición.
Sí. Y más en los deportes urbanos, en los que Graviteo está muy enfocado. Históricamente han querido estar un poco al margen de la competición, buscar su propio espacio, más de encuentro y comunidad. Ahora han encontrado este punto en el que también quieren competir, pero hace falta que todo lo que ya pasaba a nivel social siga pasando. Eventos como Graviteo buscan esa experiencia y permiten que sectores minoritarios que no habían querido entrar tanto desde la parte competitiva lo puedan hacer gracias a una experiencia conjunta.














