Uno de los momentos más emblemáticos del fútbol, como es la tanda de penaltis, puede ser mucho más estratégico de lo que se pensaba anteriormente: una nueva investigación cuestiona la noción de que el equipo que patea primero tiene una gran ventaja.
Las tandas de penaltis podrían dejar de verse como una lotería. Un estudio de la Universidad de Queensland, en Australia, concluye que la clave está en ordenar bien a los lanzadores y gestionar mejor la presión en los momentos decisivos. Así lo explican los científicos en un estudio publicado en la revista Football Studies, que analiza este momento decisivo en el juego, sobretodo en el marco de la actual Copa del Mundo FIFA 2026.
Según una nota de prensa, los equipos pueden aumentar de forma notable sus opciones de victoria si identifican con precisión a sus mejores lanzadores bajo presión y los ordenan de manera estratégica. El trabajo de investigación combina el análisis de cientos de penaltis internacionales de élite con simulaciones matemáticas de millones de escenarios posibles.
No es solo suerte: la planificación es crucial
El hallazgo principal desmonta una creencia muy extendida: que lanzar primero otorga, por sí solo, una ventaja directa hacia la victoria. Para los autores, el factor determinante no es tanto el turno de lanzamiento, sino las situaciones psicológicas que genera el formato alterno de la tanda.
El equipo que ejecuta en segundo lugar se enfrenta con más frecuencia a penaltis de “evitar la derrota”, es decir, disparos en los que un fallo significa la eliminación inmediata. Esa presión tiene un coste claro: en el fútbol internacional de máximo nivel, apenas se convierte alrededor del 60 % de esos lanzamientos críticos, frente a casi un 90 % cuando el penalti puede servir para ganar la serie en ese mismo instante.
La investigación sostiene además que el orden de los lanzadores puede mover las probabilidades de éxito en más de 10 puntos porcentuales. Los equipos que colocan a sus mejores especialistas al principio suelen rendir mejor que aquellos que reservan a sus figuras para el tramo final, siempre que se trate del conjunto que tira primero.
La investigación analiza cientos de lanzamientos y concluye que la presión y el orden de tiro cambian el desenlace. / Crédito: Daniel Norin en Unsplash.
La importancia de soportar la presión psicológica
En ese caso, la recomendación de los investigadores es clara: ordenar a los futbolistas de mejor a peor. Pero el caso cambia para el segundo equipo, donde la estrategia óptima puede ser guardar a los lanzadores más fiables y mentalmente más resistentes para las posiciones cuarta y quinta, precisamente las de mayor tensión.
De esta manera, el lanzamiento inicial no convierte automáticamente a un equipo en mejor tirador, pero sí obliga al rival a convivir con más momentos en los que un error sentencia el partido. En la misma línea, los especialistas creen que las tandas están mucho más estructuradas de lo que suele pensarse, ya que la presión no afecta igual a todos los jugadores: algunos se bloquean y otros crecen cuando el desenlace está en sus botines.
Referencia
Rethinking penalty shootout strategies: How psychological leverage shapes performance. Robbie S. Wilson et al. Football Studies (2026). DOI:https://doi.org/10.1016/j.footst.2026.100063
El estudio propone que no bastaría con elegir a los “mejores” lanzadores en abstracto, sino a los que combinen calidad técnica y resiliencia psicológica. La realidad es que, al no contar aún con grandes bases de datos, estas variables siguen decidiéndose a menudo por intuición.
Para los cuerpos técnicos, la conclusión es que una tanda de penaltis puede no ser un «sorteo», sino una prueba de planificación, datos y temple. En una Copa del Mundo decidida por un solo disparo, esa diferencia puede resultar determinante.













