El conflicto que mantienen los sindicatos para asumir la representación de las trabajadoras de Baleares, en el conflicto sobre la educación del periodo de 0 a 3, está subiendo de tono. Así, la semana pasada los sindicatos Csif, UGT y CC OO, junto a la Xarxa, acusaron a USO y a Fsib de negociar un acuerdo con las patronales sin contar con el apoyo de las trabajadoras y por eso calificaron su intervención de “intrusimo sindical”.
Ante este enfrentamiento, los sindicatos USO y Fsie, que son mayoritarios en la negociación que afecta a la enseñanza concertada de Baleares, han rechazado las acusaciones vertidas por las otras formaciones que representan a las trabajadoras que protagonizan este conflicto laboral. Las patronales Ecib, Ceceib y Feipimeb han mostrado su apoyo a los sindicatos mayoritarios en la educación concertada.
A través de un comunicado y para responder a las acusaciones, los dos sindicatos educativos aseguran que no existe este intrusismo, sino que se trata de una negociación para alcanzar un acuerdo. Dicen también que no hay ninguna imposición, sino que sus delegados participan en una mesa legítima. Asimismo, mantienen que no han excluido a ningún sindicato de la negociación, ya que han sido invitados a todas las reuniones, pero no han querido asistir. “No hay ataque al 0-3, sino todo lo contrario. Hay una propuesta real para mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras”, aseguran.
USO y Fsie quieren que quede claro que los sindicatos Stei, Ugt y CC OO “han sido invitados a todas y cada una de las reuniones de la negociación. Nadie les ha excluido, nadie les ha vetado y nadie les ha impedido defender sus propuestas. Han tenido silla, voz y oportunidad de negociar. Lo que no han tenido es voluntad real de acuerdo”, se asegura en un comunicado.
En la misma línea se asegura que “no se puede denunciar intrusismo cuando se ha ido convocado a la mesa, se ha podido participar y, llegado el momento de hablar de equiparación retributiva, se ha optado por levantarse y abandonar la negociación”. Por lo tanto, los dos sindicatos acusan al resto de formaciones de abandonar la negociación y “ahora pretenden convertir su abandono en una acusación contra quienes sí permanecieron negociando”.
En esta misma línea de crítica, los dos sindicatos aseguran que no van a aceptar lecciones de representatividad porque sus delegados han permanecido sentados en las reuniones con la patronal para “defender mejoras salariales, laborales y organizativas para el conjunto del sector. La representatividad no se puede utilizar a conveniencia”.
Las dos formaciones mayoritarias en la educación concertada de Baleares mantienen también que “la mesa 0-18 no pretende debilitar al 0-3. Al contrario, pretende integrarlo en un marco autonómico serio, financiado y viable, que permita mejorar salarios, ordenar jornadas, revisar cargas horarias y garantizar condiciones dignas sin poner en riesgo la continuidad de las escoletas, ni los puestos de trabajo”. Y en la misma línea de crítica sostienen que “no basta con lanzar consignas, hay que explicar cómo se financian las mejoras, cómo se sostienen los centros, cómo se garantiza la continuidad del servicio a las familias y cómo se protege el empleo”. –
“También rechazamos el intento de enfrentar artificialmente la red pública de la red concertada. La educación pública merece todo, al igual que la concertada. Ambas redes conforman la educación sostenida con fondos pública que actúa de forma complementaria para atender a todas las familias de Baleares”, se sostiene.
Las dos formaciones aseguran que no se van a apartar de la negociación que se mantiene con la patronal de las escoletas, ni tampoco van a vetar a otros agentes sociales, ni van a permitir que este conflicto se convierta en un campo de batalla ideológico. “Defender a las trabajadoras es negociar, contrastar propuestas, arrancar compromisos y convertir las reivindicaciones en acuerdos”.
Mientras los diferentes sindicatos se pelean entre ellos para asumir la representatividad, las trabajadoras mantienen este conflicto con la patronal. Exigen, por una parte, aprobar un convenio autonómico, y por otra, mejorar las condiciones laborales, con una subida de sueldo acorde con el nivel de responsabilidad que asumen en esta tarea educativa.













