¡Imaginémonos cosas chingonas! México se ha tomado en serio su Mundial y está preparado para conseguir llegar a cotas nunca antes vistas en el país americano. Los de Javier Aguirre han terminado una fase de grupos histórica con tres victorias en tres duelos tras superar en la última jornada a la República Checa por 3-0.
Los números de los mexicanos son aún mejores, ya que no han encajado un solo gol en toda la Copa del Mundo y han marcado un total de seis. Una muestra clara de que la anfitriona quiere repetir, o incluso mejorar, las cotas del 1970 y el 1986. En esas dos ocasiones, los americanos llegaron hasta los cuartos de final en dos Mundiales jugados en casa, su mejor marca.
Las ganas locas de demostrar ante su gente de México han terminado siendo fatales para la República Checa. Los europeos están eliminados de la Copa del Mundo tras conseguir un solo punto. De hecho, México ya era primera matemáticamente antes del partido y no se jugaba absolutamente nada, pero superaron con relativa facilidad a los de Koubek en el Azteca.
Dos zarpazos a la contra
La República Checa no demostró las ganas de seguir en este torneo. Tras una de las peores primeras partes de la Copa del Mundo, los dos equipos llegaron al segundo tiempo con empate a cero. Prácticamente no habían llegado a portería. A México le daba igual, pero los europeos estaban cayendo eliminados ante la atenta mirada de una leyenda como Pavel Nedved en la grada. Por cierto, él tampoco consiguió superar nunca esta instancia en el Mundial.
México se cansó de esperar y golpeó primero con una contra letal, bajo la batuta de un Gilberto Mora que enamoró a todos. Romo aguantó la pelota entre tres futbolistas checos y aprovechó una serie de rebotes para poner a correr a Mateo Chávez. El joven lateral se marchó de su defensor para definir ante la salida del portero con mucha elegancia. México explotó de ilusión.
El gol fue demoledor para la República Checa, ya que seis minutos después recibió el segundo en otro contragolpe. La defensa checa estaba haciendo aguas. Quiñones se consiguió quedar con un rebote dentro del área para enviar el balón al fondo de la red. Finalmente, Fidalgo sentenció el encuentro en el descuento para poner a todo el Azteca a bailar de felicidad.
Exhibición de Gilberto Mora
No marcó ni asistió, pero el encuentro de Gilberto Mora con solo 17 años es para que en Europa se lo piensen mucho. El mediapunta mexicano de Tijuana dio una exhibición de cómo controlar un encuentro de la Copa del Mundo.
Aguirre apostó por él como titular tras no jugar ni un minuto ante Corea del Sur y solo 24 minutos ante Sudáfrica. El joven jugador terminó siendo ovacionado por todo el Azteca a su salida del terreno de juego. Ha nacido una estrella en México.
Mora sonó para varios clubes europeos hace unos meses, entre ellos el FC Barcelona, pero parecía que su nombre se había perdido entre tanta estrella joven. Este encuentro ante la República Checa es un recordatorio claro de que este futbolista tiene un futuro muy prometedor.
Un último baile de Ochoa
Aunque el momento emotivo de la noche llegó en el minuto 77. Javier Aguirre decidió dar entrada al ‘Memo’ Ochoa. El legendario guardameta mexicano ya no es titular en esta edición, pero al igual que Cristiano Ronaldo y Leo Messi, es uno de los únicos jugadores en ir convocado a seis Mundiales. Eso sí, el portero no jugó ni un minuto en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.
Ochoa pudo disfrutar de posiblemente sus últimos minutos en un Mundial tras una trayectoria brillante con su selección. El Azteca se puso en pie para recibir al portero y Edson Álvarez le dio el brazalete de capitán para que pudiera disfrutar aún más esos minutos. Estamos en el Mundial de las leyendas.













