Brasil tenía que demostrar que el discurso de Ancelotti —ese de que el equipo mejora partido a partido— no era pura palabrería. Tras el empate inicial ante Marruecos (1-1) y los tres goles a Haití que le dieron su primera victoria, la Canarinha salió a por todas y zanjó la primera plaza de grupo goleando a Escocia (0-3), pese a la remontada de Marruecos contra los haitianos (4-2).
Y lo hizo Brasil muy enchufada. Sin Raphinha, lesionado, su lugar lo ocupó Rayan, que demostró que quizá en calidad no sea lo mismo, pero en oficio y entrega no hay nada que reprocharle al delantero del Bournemouth.
Fue precisamente de esa presión de la que nació el primer gol, en el minuto 7. El acoso de Rayan y el de Vinicius —que llevaba dos jugadas apretando hasta al portero— acabó haciendo estragos. McKenna, presionado por Rayan, rifó el balón; el propio Rayan metió el pie (asistencia para él) y Vinicius firmó el gol más fácil del mundo, sin defensa ni portero por delante.
Brasil seguía encendido. Apretó y apretó, porque Escocia no solo era endeble en la creación, sino también en defensa. Y volvió a ocurrir: Vinicius se aprovechó de un error defensivo monumental para marcar desde cerca el 0-2. Pero entró el VAR y Cesar Arturo Ramos anuló el tanto por una falta previa. Con el gol anulado llegó la pausa de hidratación (25′) y, con ella, un parón también en el ritmo del partido.
A partir de ahí avisó sobre todo Matheus Cunha, que rondó el gol con un disparo desde la frontal que se marchó a centímetros del poste derecho (42′). Y cuando parecía que el 0-1 se mantendría hasta el descanso, apareció de nuevo Vinicius: en el 45+3, remató de cabeza un centro brillante y la colgó ajustada al poste izquierdo, sin opción para Angus Gunn. Esta vez sí, gol válido. 0-2.
Aún tuvo Rayan el tercero en sus botas (45+6′), pero su remate dentro del área le salió sin la fuerza necesaria y Gunn atajó sin problemas. Brasil se marchó al descanso con dos goles de ventaja, un dominio incontestable y el discurso de Ancelotti, de momento, confirmado.
Vinicius celebra su segundo gol a Escocia. / AFP7 vía Europa Press
La segunda mitad arrancó sin grandes sustos. Un par de llegadas escocesas, más celebradas por una grada ansiosa de festejar algo, lo que fuera (más allá del gol anulado a Vini), y las carreras rápidas de Brasil abriendo el campo, desactivando a una Escocia que poco tenía que aportar ante una Canarinha de lo más cómoda. Tanto, que Vinicius pudo ampliar la cuenta en el 51, pero Gunn le sacó una mano providencial.
Tan cómoda veía la grada la situación que arrancaron los cánticos pidiendo la entrada de Neymar. Y en esa placidez, fue Matheus Cunha quien sentenció: en el 60, una gran jugada de Bruno Guimarães —generoso cuando parecía que iba a disparar— le dejó el balón franco para que rematara a placer el 0-3. Entonces sí, la grada levantó bufandas y banderas y siguió cantando «Neymar, Neymar».
Con el 0-3 ya en el marcador, Escocia hizo trabajar a Alisson, que firmó una parada soberbia a un cabezazo de McTominay en el 64. Brasil movió el banquillo en una primera ronda con Fabinho por Casemiro (65′) y Martinelli por Paquetá (66′), pero todavía no era el turno de Ney. En el 67 el clamor era ya unánime entre la afición brasileña. En el 72, McTominay tuvo la más clara de Escocia y la mandó por encima del larguero, y se vio a Ancelotti dando órdenes a Neymar en la banda. Todo a punto, todo preparado.
Brasil tuvo que esperar al tercer partido y hasta el minuto 76 para verlo. Tras un cabezazo alto de Shankland, entró Neymar Jr. por Matheus Cunha y el partido se convirtió en su fiesta: el debut mundialista de una estrella que no jugaba con la selección desde el 17 de octubre de 2023. El crack apenas tocó un par de balones de córner, pero el estadio ya tenía lo que había venido a pedir. Vinicius, mientras, seguía buscando su hat-trick y se topó con otra gran parada de Gunn en el 79′.
Al final Brasil se llevó una victoria que le deja primera de grupo por diferencia de goles, vio a Neymar Jr. volviendo a vestir la camiseta de la ‘canarinha’ y a un Vini que también saca la cabeza entre las figuras del Mundial.
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