El Ayuntamiento de Moncofa vuelve a hacer un llamamiento a la ciudadanía para recordar que el tramo de costa comprendido entre la desembocadura del río Belcaire y el Camí Cabres permanece cerrado al público por las obras de regeneración y protección del litoral que se están ejecutando en la zona. En concreto, la restricción afecta a las playas de Biniesma y la Torre.
Se trata de un sector de aproximadamente 500 metros en el que continúan los trabajos para reforzar la estabilidad de la costa. La intervención incluye la construcción de espigones, el aporte y distribución de materiales, así como el extendido de gravas y arenas para recuperar superficie de playa y mejorar sus condiciones.
Desde el consistorio insisten en la necesidad de respetar tanto el vallado como la señalización instalada, ya que el espacio sigue siendo una zona de obras activa. Aunque en determinados momentos no haya operarios ni maquinaria trabajando sobre el terreno, el Ayuntamiento recuerda que ello no significa que el acceso esté permitido ni que el entorno sea seguro.
La advertencia cobra especial importancia con la llegada de las altas temperaturas y el incremento de usuarios durante los fines de semana y festivos. En las últimas semanas se han detectado accesos indebidos al área acotada, especialmente en franjas horarias en las que los trabajos se encuentran temporalmente detenidos. Por este tramo discurren, además, el Sendero Azul de Moncofa y la playa naturista, dos puntos que habitualmente atraen a vecinos y visitantes.
«Faltan pocos días para que acaben los trabajos»
El alcalde, Wences Alós, ha pedido responsabilidad y paciencia a la ciudadanía, ya que las obras encaran su recta final. “Faltan pocos días para que finalicen los trabajos, por lo que pedimos a todos los usuarios que eviten acceder a una zona que continúa siendo una obra activa. Existe peligro porque se están realizando movimientos de materiales, rellenos y trabajos de acondicionamiento del terreno”, ha señalado.
Alós ha remarcado que el perímetro está “completamente delimitado y señalizado” precisamente para garantizar la seguridad de las personas y evitar interferencias en el desarrollo de la actuación. El Ayuntamiento ya cortó de forma preventiva el tramo afectado del Sendero Azul al inicio del proyecto, mientras que la empresa adjudicataria instaló el vallado necesario para acotar la zona de intervención.
El primer edil ha destacado también que el resultado de las obras “ya es visible” y permitirá que, una vez concluidas, vecinos y visitantes puedan disfrutar de una playa más amplia y mejor acondicionada. “Hoy existe un tramo de playa que hace poco tiempo prácticamente no existía y que, gracias a esta actuación de regeneración, ofrecerá mayores garantías y mejores condiciones para el disfrute de todos”, ha añadido.
La situación es especialmente sensible en el entorno de la urbanización La Torre-Camí Cabres, donde durante el verano aumenta notablemente la presencia de residentes y bañistas. Por ello, el Ayuntamiento apela a la colaboración ciudadana para evitar conductas de riesgo y permitir que los trabajos finalicen con normalidad.
Suscríbete para seguir leyendo













