El fundador de Inditex, Amancio Ortega, ha elevado a más de 1.000 millones de euros su apuesta por la compañía logística australiana Qube Holdings. La participación que Pontegadea tendrá en la empresa alcanzará un valor aproximado de 1.065 millones una vez se complete la adquisición impulsada por el consorcio Rubik, una cifra que supera ampliamente los cerca de 697 millones que se conocían hasta ahora y que refleja el alcance real de la operación diseñada por el empresario junto a sus socios.
El avance de la transacción se ha visto reforzado tras recibir el visto bueno de la Comisión Australiana de Competencia y Consumo (ACCC), uno de los principales trámites regulatorios necesarios para culminar la compra.
Días antes, los accionistas de Qube también habían votado a favor de la operación, que está valorada en unos 7.100 millones y será ejecutada por el consorcio Rubik, liderado por el gestor de activos Macquarie.
La estructura accionarial prevé que Macquarie controle el 65% del capital, mientras que el fondo de pensiones UniSuper poseerá el 20%. El 15% restante quedará en manos de Pontegadea, el brazo inversor de Amancio Ortega, que de esta forma se convertirá en uno de los accionistas de referencia de una de las principales compañías logísticas de Australia.
Contenedores de la compañía australiana. / Cedida
Ese 15% está valorado en unos 1.065 millones. La cifra supone un importante salto respecto a la inversión inicialmente atribuida a Pontegadea cuando trascendió su entrada en el capital de Qube y confirma la dimensión que tendrá la apuesta del fundador de Inditex por el grupo australiano.
La estructura financiera de la operación también permite conocer cómo se articulará esa inversión. De los 1.065 millones que representa la participación de Pontegadea, alrededor de 696 los aportará directamente el holding de Ortega, mientras que unos 369 estarán vinculados a financiación. En términos porcentuales, el 65% de la inversión se realizará con recursos propios y el 35% mediante deuda.
No obstante, el recurso a financiación no responde tanto a una decisión individual de Pontegadea como a la propia configuración del consorcio comprador.
Rubik ha sido diseñado para combinar aportaciones de capital de los distintos socios con financiación bancaria, una fórmula habitual en las grandes operaciones corporativas internacionales. Para completar la adquisición, el vehículo ha asegurado una línea de crédito cercana a los 3.030 millones respaldada por varias entidades financieras internacionales.
Poco frecuente
La operación presenta así un matiz poco frecuente en la trayectoria inversora de Ortega. Pontegadea se ha caracterizado durante años por financiar sus adquisiciones con la liquidez procedente de los dividendos de Inditex, con lo que evitaba recurrir al endeudamiento.
Sin embargo, en esta ocasión el empresario gallego participa en una estructura diseñada junto a sus socios y acepta una financiación parcial que forma parte del esquema global de compra.
Más allá de su dimensión económica, la operación refuerza el creciente interés de Pontegadea por los negocios vinculados a las infraestructuras y la logística. En los últimos años, el holding ha ido ampliando su cartera más allá de los edificios de oficinas, los inmuebles comerciales o los activos residenciales que durante décadas concentraron buena parte de sus inversiones.
Empresa multisectorial
Qube ocupa una posición estratégica dentro de ese sector. La compañía gestiona terminales portuarias, redes ferroviarias, plataformas intermodales y centros logísticos esenciales para el transporte de mercancías en Australia. Su actividad está ligada al comercio internacional y al movimiento de materias primas, dos áreas consideradas clave para el desarrollo económico del país.
La entrada en Qube también refleja la evolución geográfica de las inversiones de Ortega. Si durante años las grandes operaciones de Pontegadea estuvieron concentradas en ciudades como Londres, Nueva York, Seattle, Toronto o Madrid, el grupo ha ampliado de forma progresiva su presencia a nuevos mercados y sectores con el objetivo de diversificar sus fuentes de rentabilidad.
El calendario previsto contempla que la adquisición se complete a mediados de agosto, una vez obtenidas las autorizaciones pendientes de los organismos encargados de supervisar las inversiones extranjeras en Australia y Nueva Zelanda.
Si se cumplen los plazos previstos, Pontegadea consolidará una participación valorada en más de 1.000 millones en una de las principales compañías logísticas del hemisferio sur, con lo que reforzará una estrategia inversora cada vez más orientada hacia infraestructuras consideradas esenciales para el funcionamiento de la economía global.
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