Un vecino de Caspe, el marroquí A. R., no solo ha defendido este lunes su inocencia en relación a una denuncia por agresión sexual que hace más de un año interpuso la pareja de un compañero de piso. También ha manifestado que la denunciante, la rumana D. D., y su novio le propinaron una paliza aquel 25 de marzo de 2023, «muchas lesiones» que quedaron constatadas en un informe médico aportado al procedimiento. En cualquier caso, el único implicado que ha podido aclarar algo de lo sucedido ha sido el mismo acusado porque la mujer se ha ausentado del juicio que se ha celebrado a partir de las 10.00 horas en la Audiencia Provincial de Zaragoza.
«Yo estaba en la calle y entré en casa, fui a la cocina a preparar la comida, pero su novio (el de la denunciante) empezó a discutir conmigo porque no quería que me fuera, quería que me quedara a trabajar con él. Se puso a pegarme y, al bajar ella de arriba (es una casa de dos plantas en la calle Borrizo), también me pegó hasta que me pude levantar con fuerza y marcharme», ha declarado el encausado, a quien defiende la abogada Teresa Arpal, quien ha solicitado su absolución. «Nunca le he tocado», ha zanjado.
«Ninguna lesión»
A lo largo de la vista también han comparecido los médicos forenses que asistieron a la mujer, aunque han afirmado que no apreciaron «ninguna lesión» en la exploración genital. «Y, al decir que había sangrado, debíamos haber encontrado algo», han dicho. Así lo relató la denunciante en la declaración que prestó en su día en sede judicial, la cual ha sido reproducida ante el tribunal adscrito a la Sección Sexta, presidido por el magistrado Mauricio Murillo. En ella, la mujer relató que el acusado le introdujo dos dedos en la vagina tras salir ella de la ducha.
Por todo ello, la Fiscalía solicita una pena de seis años de cárcel por un delito de agresión sexual, además de otras medidas accesorias como una orden de alejamiento de 500 metros durante ocho años, libertad vigilada durante seis años y la prohibición para ejercer cualquier actividad que conlleve un contacto con menores durante diez años. La indemnización se ha fijado en 12.000 euros por los daños morales. Y, por un delito leve de lesiones, el ministerio fiscal pide el pago de una multa de 720 euros a razón de 12 euros al día durante dos meses. La causa la ha dirigido el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Único de Caspe.
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