El PP evita criticar al juez Juan Carlos Peinado por apuntar en un auto que los escoltas de Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, podrían ayudarla a fugarse. Sin embargo, a la vez, ven necesario respaldar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este delicado equilibrio se ha movido este domingo la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, que sin querer entrar en el auto de Peinado, algo que ha dejado en manos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ha visto como «lógico» el malestar que ha provocado en los sindicatos policiales.
Un día después de conocerse el auto de Peinado en el que envía a juicio a Begoña Gómez y le retiraba el pasaporte al ver riesgo de fuga, Gamarra ha incidido en que la imputación de cuatro delitos «avanza» y que, con independencia de cuál termine siendo el veredicto, «lo que está claro es que hay una responsabilidad política de que la Moncloa se haya convertido en un centro de tráfico de influencias». Sin embargo, al ser preguntada por el asunto más polémico de ese auto, la dirigente popular ha preferido ser cauta.
«Hay dos planos. Por un lado, está el Consejo General del Poder Judicial que, por las informaciones que tenemos, se va a pronunciar en relación con este auto y ese es un camino que nosotros respetamos absolutamente. Pero, por otro lado, hay una cuestión clara que queremos trasladar de manera contundente y es nuestra absoluta confianza y respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que están demostrando su compromiso en el Estado de derecho», ha sentenciado en unas declaraciones en Logroño.
Al ser repreguntada por el enfado que han mostrado las asociaciones policiales como Jupol y el SUP, que tildaron de «auténtica barbaridad» la insinuación de que miembros de la Policía Nacional pudieran ayudar a Begoña Gómez a fugarse, Gamarra ha admitido que es «lógico» y, nuevamente, ha reivindicado el trabajo que realizan y las «presiones» que soportan por parte del Gobierno.
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