Una vecina de Oviedo, que responde a las iniciales M. C. G. M., le propinó este viernes una paliza a su padre nonagenario en el interior de una vivienda del número 2 de la calle Gaspar García Laviana, después de afirmar que lo había hecho porque «se lo ordenó el demonio». El suceso se produjo en torno a la una de la tarde y movilizó a varias dotaciones policiales y sanitarias.
Según pudo saber este diario, el anciano sufrió varios golpes en la cara y presenta además hematomas en la cabeza y un fuerte golpe en un ojo. La víctima fue atendida inicialmente en el domicilio y posteriormente trasladada al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) para recibir asistencia médica y ser valorada por las lesiones sufridas.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron dos patrullas de la Policía Nacional y dos ambulancias. Una de ellas trasladó al hombre al HUCA, mientras que la otra llevó también al mismo centro hospitalario a la presunta agresora. La mujer presenta problemas psiquiátricos y síndrome de Diógenes, según fuentes conocedoras del caso.
La escena obligó a intervenir con rapidez a los servicios de emergencia, que atendieron por separado al padre y a la hija antes de proceder a sus traslados. La presencia de los sanitarios y de los agentes en el portal del inmueble llamó la atención de los vecinos, que fueron concentrándose en las inmediaciones mientras se desarrollaba la actuación.
La intervención generó una gran expectación entre los residentes del barrio de San Lázaro, alertados por la presencia de los vehículos policiales y sanitarios en la calle. Durante buena parte del mediodía, numerosos vecinos siguieron desde el entorno del inmueble el despliegue de los servicios de emergencia.
Fuentes consultadas no precisaron si la mujer quedó ingresada en el área de Psiquiatría, si continua bajo observación médica o si se había adoptado alguna otra medida. Tampoco habían trascendido nuevos detalles sobre la evolución del anciano tras su traslado al hospital.
La Policía Nacional se hizo cargo de las primeras diligencias para esclarecer lo ocurrido en el interior de la vivienda y determinar las circunstancias en las que se produjo la agresión. A falta de confirmación oficial sobre los pasos posteriores, el caso se aborda con cautela por el posible trasfondo psiquiátrico de la implicada.
El episodio ha causado una fuerte impresión en el barrio, tanto por la edad de la víctima como por la frase atribuida a la mujer tras la agresión. Los agentes permanecen pendientes de los informes médicos y de la evolución de ambos trasladados al HUCA.
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