Un «acontecimiento histórico para la ciudad», una cita «irrepetible» o «el montaje más ambicioso desde que el Auditorio de Zaragoza abrió sus puertas» en 1994. Así habían definido los responsables de la Orquesta Reino de Aragón el espectáculo lírico que ha acogido este jueves la sala Mozart; pero, a veces, las palabras se quedan muy cortas para describir la belleza de las obras de arte. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en el Auditorio, que, por una noche, se ha convertido en un gran teatro de ópera lleno hasta la bandera. La ‘Turandot’ de Puccini, esa que estrenó el tenor aragonés Miguel Fleta hace justo 100 años en La Scala de Milán, ha demostrado que la ópera puede ser la máxima expresión del arte total: una fusión magistral de música, teatro, canto y escenografía.
Los más de 1.500 afortunados que han acudido a la Mozart recordarán para siempre una noche histórica. Por suerte, aún quedan entradas (pocas) para las funciones que se celebrarán de viernes a domingo (también a las 19.30 horas y con precios entre los 35 y los 75 euros). El director musical de la Orquesta Reino de Aragón (ORA), el maestro Ricardo Casero, lo avisa de nuevo por si acaso: «Dudo que se pueda volver a hacer algo así en Zaragoza«.
La transformación que ha sufrido la Mozart ha sido muy meritoria. Al no haber foso (como en los teatros de ópera tradicionales), los 80 músicos de la ORA y Casero se han situado sobre el escenario, mientras que los cantantes han transitado en torno a dos plataformas elevadas. Los más de 100 integrantes del Coro Amici Musicae se han colocado en las butacas tras el escenario y delante de ellos una gran pantalla proyectaba audiovisuales de ambientación y los subtítulos de la obra. En total, más de 200 artistas repartidos por toda la sala (palabras mayores).
Sin duda, los grandes protagonistas han sido los cantantes solistas, todos sublimes en sus respectivos papeles. El de la princesa Turandot lo ha interpretado Maribel Ortega (Ingegjerd Bagøien Moe en las sesiones del 19 y 21 de junio); el del príncipe desconocido Calaf Jihoon Park (Max Jota los días 19 y 21); mientras que el de Liú lo ha interpretado Angelina Akhmedova (Verónica Tello el 19 y 21). Rubén Amoretti, el zaragozano Isaac Galán, Jorge Juan Morata, el oscense Jorge Franco, Javier Agulló y Jorge Tello han completado el elenco de esta ‘Turandot’.
El gran momento de la noche se ha vivido al comienzo del tercer acto, cuando Jihoon Park ha interpretado la célebre aria ‘Nessun dorma’, esa que catapultó a la fama mundial a Pavarotti y que también consagró a Miguel Fleta en abril de 1926, cuando se estrenó la conocida ópera de Puccini. Tras la interpretación del tenor surcoreano, la Mozart le ha rendido una calurosa ovación.
Ovación de diez minutos
El espíritu del tenor aragonés ha sobrevolado la sala Mozart durante todo el espectáculo, que (no se olvide) ha sido promovido para conmemorar ese centenario del estreno mundial en La Scala de Milán de ‘Turandot’. Los espectadores, de hecho, sabían que no era una noche más. «Venimos muy emocionadas. Sabemos que una ópera como esta no se puede disfrutar todos los días en Zaragoza, así que no queríamos desaprovechar la oportunidad», ha indicado Mari Carmen poco antes de acceder al Auditorio.
La representación ha transcurrido de forma impecable a lo largo de las más de dos horas y media que ha durado (contando los descansos entre los tres actos). Y así se lo ha hecho saber el público a los artistas con una ovación final de más de diez minutos.
La Orquesta Reino de Aragón ya ha representado en la Mozart óperas muy relevantes como ‘Madame Butterfly’, ‘Carmen’ o ‘La Bohème’, pero lo que se ha vivido esta noche en el Auditorio quedará para siempre en el recuerdo.
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