El Museo Minero de La Unión se ha quedado a las puertas de entrar en la constelación de instituciones museísticas más importantes de Europa. Este sábado se celebraba en Bilbao la gala del European Museum of the Year Award (EMYA) de 2026, al que estaba nominado, al igual que al resto de premios del certamen, un encuentro que reconoce la contribución de estos espacios culturales a la sostenibilidad medioambiental, la participación de las comunidades, la inclusión, el coraje institucional y la integridad profesional.
Es el reconocimiento más prestigioso y con mayor recorrido en el ámbito museístico europeo, que otorga el European Museum Forum respaldado por el Consejo de Europa. El evento se celebraba del 10 al 14 de junio en Bilbao, rodeado de cuatro jornadas de conferencias sobre la práctica museística y el intercambio cultural internacional. «Los museos deben ser lugares para cuestionar, experimentar y comprometer a las culturas entre ellas», expresó Amina Krvavac, presidenta del European Museum Forum.
Entre 34 museos de 17 países distintos, el ‘Oscar’ europeo recae en la rompedora propuesta al aire libre del Den Gamble By, en Dinamarca. El Minero estaba nominado a todos los premios. A pesar de volver con las manos vacías, vuelve a la Región con la satisfacción por acariciar todas y cada una de las categorías.
Hemos construido la propuesta del museo desde el territorio; el exterior, el paisaje, los castilletes, las máquinas de vapor… y por otro, el punto de vista humano
«Es una apuesta decidida por que el Museo Minero sea aceptado. La Unión tiene una fuerte identidad con su pasado a través de la minería», reconocía a La Opinión Gonzalo Vicente, director de los museos de La Unión y archivero municipal antes de conocer el resultado. La simple nominación a todos los premios que se repartían confirma el acierto de las perspectivas desde las que se ha construido la propuesta del museo: «Por un lado, desde el territorio; el exterior, el paisaje, los castilletes, las máquinas de vapor… Y por otro, el punto de vista humano», aclara. «Este museo parte desde lo social; de la mujer en la minería (la esposa del minero, la hija, la madre), desde el sufrimiento del trabajo de los mineros, los famosos niños que trabajaban con ocho o nueve años, las enfermedades, los vales con los que les pagaban para comprar en las tiendas de los mismos empresarios… Desde este punto de vista social se pone en valor que hemos acertado».
Grandes referentes
Son apenas 160 años de historia unionense; corta pero densa, compleja y rica. Conectada, incluso, con el legado del continente, uno de los aspectos que mejor valoraban los jueces: «Tenemos una gran ventaja por las exportaciones de metales en el siglo XIX hacia Europa. También porque hemos trabajado muy bien desde el museo el desastre medioambiental de Portmán», señalaba Vicente, aunque el museo reconocido por su contribución a la sostenibilidad medioambiental fue el Lahti Museum de Artes Visuales Malva de Finlandia.
El arquitecto y museógrafo Ángel Rocamora —responsable del diseño museográfico— presentó ante el foro internacional de los EMYA la candidatura. Un grupo de jueces de diferentes nacionalidades europeas llegó a La Unión para mantener una entrevista con Vicente y el personal que gestiona el museo. «Es un orgullo que el museo de una ciudad de apenas 20.000 habitantes esté compitiendo con otros de Suiza, de Holanda… con unos presupuestos muy grandes», relata Vicente.
Después de los cuestionarios formales, la comitiva extranjera «pagó su entrada» —recuerda el archivero— y se internó en un diálogo entre la tradición y la modernidad con que se lee hoy la historia minera de La Unión. El alcalde, Joaquín Zapata, ya destacó que constituía «un orgullo para todo el municipio y un reconocimiento al esfuerzo colectivo realizado durante años para conservar, divulgar y dignificar nuestro extraordinario patrimonio minero».
Lo que sí demuestra la participación del Minero en esta edición es que roza el cielo de las galerías internacionales que se han hecho con el premio del museo europeo del año desde 1977: el Rijksmuseum de Ámsterdam, el Victoria and Albert Museum de Londres o el National Railway Museum de Nueva York. En España fueron reconocidos con este galardón el Museo Guggenheim de Bilbao en el año 2000, el CosmoCaixa de Barcelona (2006), el Museo de Medinat al Zahra de Córdoba en 2012. El último ganador nacional fue el L’Etno, el Museo Valenciano de Etnologia hace tres años, distinción que el Museo Minero de La Unión ha rozado con los dedos.














