Tras tres días de agenda intensa, baños de masas y gestos de cercanía, León XIV pone punto final a su paso por Madrid con un acto de agradecimiento a quienes han trabajado entre bambalinas para hacerlo posible. El Papa se ha despedido este martes de la capital con un encuentro en Ifema ante unos 12.000 voluntarios -de los 20.000 desplegados durante estos días-, en una celebración con música, testimonios y vídeos antes de emprender viaje a Barcelona, segunda etapa de su visita pastoral a España.
«Es mi último acto en mi viaje apostólico en Madrid, pero me alegra mucho que sea con vosotros», ha señalado el Pontífice, que ha agradecido la labor de los voluntarios, incluidos aquellos que no han podido acudir, así como los testimonios de quienes han tomado la palabra durante el acto. «En pocos días habéis superado las cifras que se esperaban y las necesidades han quedado cubiertas. Que Dios os lo compense como solo Él sabe hacerlo”, ha añadido.
«Desde el principio vuestra respuesta ha sido entusiasta y en pocos días habéis superado las cifras esperadas», ha continuado León XIV, antes de recalcar que «todo el mundo ha dado lo que ha podido, entregando su corazón, sus ideas, sus sonrisas…». «Gracias a estos días, esta ciudad ha crecido y está más cerca del reino de Dios», ha dicho el Papa.
En su discurso, el Pontífice ha subrayado que «los cristianos están llamados a llevar al mundo la levadura de la gratuidad» y ha defendido que «la gratuidad es un rasgo de la ciudad de Dios en un mundo influenciado por el lucro». Dirigiéndose a los voluntarios, ha afirmado que su experiencia estos días es «un signo del reino que viene por la gratuidad, una levadura que hace crecer la caridad ética y espiritual de la vida humana».
Los voluntarios de Madrid entrando en uno de los pabellones de Ifema para despedir a León XIV. / Alba Vigaray
El Papa ha llegado al escenario tras un paseo de unos diez minutos entre los jóvenes voluntarios en un pequeño carrito de golf adaptado como papamóvil. Los presentes lo han recibido con euforia, entre gritos de «esta es la juventud del Papa» y carreras de un lado a otro para poder saludarlo varias veces.
León XIV ha cerrado el encuentro con un último mensaje de despedida a los voluntarios: «Nos vemos en Roma».















