Es de otro mundo. Máximo Quiles, quien sufrió más de lo esperado el pasado fin de semana en Mugello (Italia) al ser undécimo, se redimió en Balaton Park (Hungría) para llevarse su quinta victoria de la temporada para ser más líder aún del mundial. David Almansa y Álvaro Carpe completaron el podio en un accidentado final de carrera que dejó a todo el mundo con el corazón en un puño.
Partía David Almansa, del IntactGP, desde la ‘pole’. Maravilló a todo el mundo el piloto manchego al ser el más rápido escasos días después de recibir el alta médica debido a una amigdalits que le hizo perderse la cita en Mugello (Italia) el fin de semana de antes.
Almansa, desde la posición de privilegio, salía como un tiro. En la primera frenada, las primeras posiciones no habían cambiado demasiado… mientras Marco Morelli, del Aspar Team, se iba largo y caía en la parte media de la tabla, tras salir séptimo.
Comenzaba a ondear la bandera amarilla en las curvas 2 y 3 tras un incidente entre Guido Pini y Joel Esteban. El piloto del Prat del Llobregat (Barcelona) se reeincorporaba a carrera. Unas curvas después, en la 5 y 6, Hakim Danish y Ruche Moodley también se iban al suelo.Tras un paso por el box, el piloto del MT Helmets – MSI, volvía a pista.
Almansa continuaba líder en el tercero giro, con Quiles, líder del mundial, a su estela. Brian Uriarte, quien partía tercero, caía hasta la quinta plaza y era superado por los dos pilotos del Tech3, Valentín Perrone y Rico Salmela. También por su compañero de equipo y segundo en el mundial, Álvaro Carpe.
Por detrás, David Muñoz lograba remontar desde la decimoséptima plaza para colocarse en la quinta. Nicola Carraro, del Snipers, se iba al suelo en el primer sector justo en el ecuador de la carrera.
Lograban los dos pilotos de cabeza de carrera, Almansa y Quiles, poner hasta un segundo de distancia entre Salmela. Pero los tiempos comenzaban a realentizarse, probablemente por la diferente estrategia escogida por Almansa en los neumáticos, y Quiles le sobrepasaba en el séptimo giro.
Cinco pilotos por una plaza en el podio
A diez vueltas del final, habían vuelto a abrir un hueco de un segundo y medio. Y mientras, por detrás, estaba la emoción. Perrone, Salmela, Muñoz y Carpe se estaban pasando y repasando. Tan solo el andaluz logró colocarse en el grupo plagado de los colores de KTM, puesto que Uriarte lograba llegar al grupo. Había cinco pilotos por una plaza en el podio. Mientras, más de 4 segundos y medio por delante, Quiles y Almansa seguían a lo suyo.
Salmela quería su primer podio. El último finlandés que lo había logrado en el mundial era Mika Kallio, en 2014, en aquel año que fue subcampeón de Moto2. Pero no se lo puso fácil Muñoz, quien se puso por delante para seguir la estela de Carpe.
Y a cuatro vueltas del final, Perrone intentaba adelantar a Salmela en la curva 11 del trazado húngaro... errando y provocando que ambos se fuesen largos. Una maniobra que benefició a Uriarte.
El ‘killer’ se llevaba la quinta victoria del curso tras imponer un ritmo endiablado y un hueco de más de tres segundos con Alamansa. Por detras, en las últimas curvas, había un doble adelantamiento de Carpe a Muñoz. El murciano completaba el podio.
Un final accidentado
Pero el corazón de todos los espectadores se encogía al ver una caída de Muñoz, en mitad del grupo, tras hacer el afilador con Carpe. No podían esquivar el incidente ni Uriarte ni Perrone, que se iban al suelo también, protagonizando una escalofriante caída en la que el argentino pasó por encima del andaluz, mientras que el cántabro volaba por encima de la moto de Muñoz.
Ondeó rápidamente la bandera roja por la caída de los tres pilotos, y se informaba al poco tiempo que los tres pilotos estaban conscientes. Poco importó en ese momento el resultado final.













