¿Y qué harán los que no creían? ¿Y que dirán quienes lo daban por jubilado? ¿Y qué comentarán aquellos que dijeron que era, que es, «misión imposible»? El mundo ha vuelto a presenciar la resurección de Marc Márquez Alentá. El mundo ha podido comprobar que para este muchacho, perdón, para este señor de 33 años, no hay imposible. Un mes después de ser operado del pie y hombro derecho, ‘Il Cannibale’ ha ganado el Gran Premio de Hungría por partida doble, sábado y domingo, como el año pasado, que fue su último 37, es decir, su último pleno.
Márquez, que ha recortado hoy 30 puntos con respecto al italiano Marco Bezzecchi (Aprilia), llegó a ‘Balatón Marc’ en octava posición y se va siendo quinto. Marc ha sabido aprovechar el destroce que realizó, desafortunadamente, Jorge Martín (Aprilia), que se llevó por delante a los primeros del Mundial, tanto a su compañero ‘Bezz‘ como a Fabio Di Giannantonio (Ducati), dejando campo libre al señor de Cervera (Lleida), que (recuerden mi aviso del viernes) se quedó solo con Pedro Acosta (KTM), el duelo prometido y esperado por todos.
La carambola de ‘Martinator’ en la primera curva rompió la carrera y convirtió, el resto de las 25 vueltas, en un duelo entre el caballero de 33 años y el joven de 22, que, la próxima temporada (lo sabremos muy pronto), serán compañeros de equipo en el Lenovo Ducati. El ‘tiburón de Mazarrón’ («lo he dado todo, pero Marc siempre es Marc y espero que los aficionados hayan vivido una emocionante carrera») decidió montar, en su rueda trasera, un neumático blando por el medio del mayor de los Márquez Alentá.
Era evidente que se trataba de dos estrategias muy diversas. Sin nadie que les apretara, Acosta decidió exprimir su neumático blando en las cinco o seis primeras vueltas para intentar conseguir unos segundos que le dieran vida y la posibilidad de lograr su primera victoria en MotoGP en su gran premio nº 50 y en su tercera temporada entre los reyes. Pero Márquez ya es demasiado Márquez, Márquez ya se empieza a parecer al que fue campeón, el pasado año, a cinco pruebas del final. Y Márquez rodaba casi tan rápido como el murciano con su rueda más dura. Y, sí, al final, después de una lucha preciosa, en la que el ‘tiburón’ se resistió todo lo que pudo y más, mucho más, MM93 le hizo un tirabuzón en la segunda ‘chicane’ de ‘Balatón Marc’ y tomó la delantera para irse, escaparse, apretar, retorcer su muñeca derecha y ganar, ganar, ganar su GP nº 100. Fue en la vuelta 15 de las 26 de que constaba la carrera.
«Ha sido una victoria muy cara, muy dura, muy costosa, mucho», señaló Márquez antes de subirse al podio. «Me siento tremendamente feliz porque es un regreso más, otra vez en lo más alto del podio, otra vez superando operaciones, rehabilitaciones, horas, días, de incertidumbre y gimnasio, de dudas. Gracias, gracias a todos los que han creído en mi, a los doctores, a los fisios, a mi familia, a mi grupo de trabajo, a mi equipo, a Ducati, a todos, vamos volviendo a ser los que fuimos. Esto aún es largo, esto no se ha terminado, pero nos sentimos recompensados después de tanto dolor, incertidumbre y sacrificio».
La última victoria de Marc Márquez, es decir, la 99, se produjo en San Marino, el pasado año. Fue, ¿recuerdan?, aquella en la que mostró su mono rojo, el mono de Ducati, ‘a lo Leo Messi’, desde el podio. Hoy, tras el doblete, tras sumar 37 puntos, es ya quinto del Mundial de pilotos, a 72 puntos de ‘Bezz’, es decir, a menos de dos grandes premios, de dos fines de semana (74 puntos). Cierto, aún son muchos. Demasiados, todavía. Pero se trata de Marc Márquez Alentá. «Todos sabíamos que llegaría, todos sabíamos que pelearía, de nuevo, por el título, todos lo intuíamos, pese a que él no quería reconocerlo», señaló Marco Bezzecchi, ayer, tras salir derrotado de la carrera al ‘sprint’, dominada también por el joven de Cervera (Lleida).
GP de Hungría: 1. Marc Márquez (Ducati), 42 minutos 55.325 segundos; 2. Pedro Acosta (KTM), a 1343 segundos; 3. ‘Pecco’ Bagnaia (Ducati), a 11.632 segundos; 4. Ai Ogura (Aprilia), a 15.539 segundos y 5. Luca Marini (Honda), a 18.669 segundos.
Mundial de pilotos: 1. Marco BEZZECCHI (Italia), 180 puntos; 2. Jorge MARTÍN (España), 160; 3. Fabio DI GIANNANTONIO (Italua), 138; 4. Pedro ACOSTA (España), 132 y 5. Marc MÁRQUEZ (España), 108.
«Ha sido una victoria, un regreso, muy duro, muy costoso, muy caro, pero hermosísimo. Gracias a todos, a los doctores, a mis fisios, a mi familia, a mi equipo, a Ducati, aprendí en 2020 lo que es sufrir y he vuelto a experimentarlo ahora, pero regresar así es maravilloso. Era una gran ocasión y no podía desaprovecharla. Repito: gracias a todos».
Es verdad que Márquez se ha beneficiado, hoy, de la carambola promovida por ‘Martinator’, pero no es menos cierto que fue ‘Bezz’ quien provocó la caída del campeonísimo de Ducati, en Indonesia, el pasado año, la semana siguiente a que ‘ET’ se proclamase nuevo campeón del mundo. Aquel error de ‘Bezz’ propició, y eso no debe olvidarse, la última crísis de lesiones e intervenciones médicas de Márquez, que ha vuelto tras pasar, por séptima vez, por el quirófano para solucionar sus problemas en el brazo, húmero y hombro derecho.
Lo más difícil está hecho, aunque Marc Márquez no lo reconocerá. Ha vuelto. Ha vuelto a dominar. Ha vuelto a ganar. Ha vuelto a conseguir un doblete en un mismo fin de semana. Ahora le queda ganar fuerza, musculatura, en su homobro derecho. «Y, cuando la recupere del todo, ya nadie podrá con él, todo el mundo correrá detrás suyo, solo le verán el colin de su moto», señaló, bajo el podio de ‘Balatón Marc’, uno de los tres jefes del equipo Lenovo Ducati.









