En una retransmisión cargada de emoción, Alberto Herrera ha narrado el histórico momento de la llegada del Papa León XIV a la vigilia de jóvenes en la Plaza de Lima de Madrid. El Pontífice, que acababa de descender del papamóvil, ha iniciado su recorrido hacia el escenario principal en medio de una multitud enfervorecida de más de 500.000 jóvenes.
El Papa no ha parado de saludar a la gente, como te hemos narrado en el programa ‘Especial el Papa en España. La Misión de León XIV‘, conducido por Alberto.
Rodeado por una veintena de escoltas de gran altura que dificultaban la visión de su sotana blanca, como describía Herrera, el Papa se ha desplazado lentamente hacia el escenario presidido por una cruz gigante de 70 metros.
El papa León XIV preside una Vigilia de Oración con jóvenes en la madrileña Plaza de Lima
Un Papa cercano y generoso
La generosidad del Pontífice ha marcado sus primeros momentos en la plaza. Alberto Herrera ha destacado la cercanía del Papa, que se ha detenido constantemente para interactuar con los fieles. «Le está dedicando media hora a cada uno», comentaba Herrera, subrayando la entrega del Papa.
En uno de los momentos más emotivos, el Papa León XIV ha bendecido a varios bebés durante su recorrido, a los que ha sostenido en brazos antes de devolvérselos a su madre.
Hacia el escenario
escucha el primer episodio del podcast

El Papa en España. Diario de un viaje
Escoltado y vitoreado por los miles de jóvenes, el Papa ha continuado su camino hacia el escenario, donde le esperaba una comitiva encabezada por el arzobispo de Madrid, don José Cobo.
La imagen, según Alberto Herrera, era sobrecogedora: «No sé cuánta gente rodea al Papa ahora mismo, no sé cuánta gente tiene sus móviles ahora mismo en alto». Finalmente, el Pontífice ha comenzado a subir la escalera del escenario, una estructura que el comunicador ha descrito como «una preciosidad», iluminada y decorada con flores.
No sé cuánta gente rodea al Papa ahora mismo, no sé cuánta gente tiene sus móviles ahora mismo en alto»
Una vez arriba, el Papa León XIV no ha subido hasta el final, sino que se ha dirigido a una zona lateral dispuesta con sofás. En este espacio más íntimo, el Pontífice se ha sentado para escuchar los testimonios y las inquietudes de los jóvenes, cumpliendo así con uno de los objetivos centrales de esta vigilia en su primer día de viaje a España.











